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ZIHUATEUTLA, DONDE NO TIENEN NADA, TENIÉNDOLO TODO

* Denles caminos, que ellos sabrán caminarlos.

La casa de salud de Nanacatepec, aún luce el logo de la extinta Secretaría de Salubridad.

POR: Brenda Fonseca

Lunes 13 de noviembre, 2023

Zihuateutla.- Puebla es el tercer productor de café a nivel nacional, esto gracias al trabajo que hacen campesinos de la Sierra Norte, en especial los del municipio de Zihuateutla, cuyo producto tiene tal calidad que ha sido reconocido a nivel internacional; ¿Cómo entender entonces? que la mayoría de la gente que habita en las 28 comunidades que lo integran, no cuentan con luz, agua potable, caminos, vamos no tienen en las pomposamente llamadas “Casas de Salud”, que son más bien improvisados cuartos, ni un paracetamol para atender una simple calentura, lo cual es sin duda una paradoja que no tiene otra explicación que la corrupción del gobierno actual que encabeza Miguel Ángel Morales Morales y de quienes lo antecedieron.

Este fin de semana visité las comunidades de Loma Bonita, La Laguna, Cerro Azul, Nanacatepec, Azcatlán, La Mesita, San Andrés del Puente, todas ellas en Zihuateutla, donde pude constatar y escuchar de viva voz de los pobladores sus necesidades y reclamos, pero también pude palpar su miedo de levantar la voz, ante las represalias que sufren.

Muy de mañana y después de disfrutar del majestuoso paisaje donde el verde no termina donde se une con el azul del cielo, llegué a Loma Bonita, donde la realidad contrasta con este nombre, pues en su Casa de Salud, una enfermera, un pasante de medicina y un médico -al que no conocimos porque asiste eventualmente-, bien podrían ser canonizados, pues tienen que hacer milagros, ante un servicio eléctrico que es intermitente, una raquítica existencia de medicinas que no sirven ni para tratar una gripe o diarrea, donde la falta de agua es evidente en el piso y baño sucios, convirtiendo el cuarto donde las mujeres dan a luz, en un espacio nauseabundo, donde se le falta el respeto a ese milagro llamado vida y a las propias mujeres, sí de aquellas en cuyo honor los primeros habitantes de esta tierra la nombraron Zihuateutla que significa “Lugar de la mujer diosa o gobernante”, pues a los espíritus de las mujeres muertas en parto se les concebía como guerreras. Hoy día las mujeres de Loma Bonita en caso de complicación en el parto pueden morir y no en honor a los dioses, sino a la indolencia de la autoridad municipal que gobierna en este lugar.

Con un mal sabor de boca, pero con la esperanza de encontrar mejores condiciones de vida nos dirigimos a “La Laguna”, a una hora de distancia, donde de acuerdo con información dada por el presidente municipal de Movimiento Ciudadano, se ha invertido en caminos y puentes, pero lo cierto es que llegar fue toda una Odisea, pues sus caminos formados por terrecerías y piedras, que más bien son veredas, hicieron difícil nuestro arribo a este lugar donde la gente dice que “lo que crece es su casa” no las obras, refiriéndose a su presidente municipal, Miguel Ángel Morales. Lo cierto es que la “Casa de salud” de Loma Bonita es un hospital de primer nivel comparado con la que existe en “La Laguna”, donde sólo hay una silla, un viejo y pequeño anaquel que es la “farmacia”, en la que no existen medicamentos, sólo unos guantes; aquí no hay luz, ni agua, vamos no hay ni médico.

El panorama en Nanacatepec dista mucho de lo que vimos en “la Laguna”, pues aquí no existen caminos de piedra, sino veradas que se han formado con el andar de su gente, por lo que después de subir y bajar pendientes y hacer gala de equilibrio para no resbalar con las piedras de río, finalmente llegué a la “Casa de Salud”, a la cual no pudimos entrar ya que ni la puerta sirve, pero ello no fue limitante para observar a través de sus vidrios, el abandono en el que se encuentra, pues está vacío, eso sí, en la parte superior de su fachada luce un descolorido logo de la Secretaría de Salubridad y Asistencia, organismo federal que en 1985 se transformó a Secretaría de Salud, esto significa que desde el sexenio del presidente Miguel de la Madrid, pasando por Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Peña Nieto, es decir en casi 4 décadas, ningún gobierno federal, estatal y municipal ha volteado a ver este lugar.

Al fondo la “Casa de salud”, hoy iglesia de la comunidad de “Cerro Azul”

Y así siguió nuestro camino por el resto de comunidades hasta llegar a “Cerro Azul” donde la “Casa de Salud” es un cuarto de cuatro por cuatro en obra negra, sin ventanas ni puertas, donde sólo hay una estructura de metal de varios niveles que lejos está de llamarse anaquel; lugar que ante la falta de una iglesia que hace años destruyó el paso de la tormenta tropical Dolly en 2014, hace las veces de templo y donde la imagen del cristo redentor es el mudo testigo de la fe de esta comunidad, a quien cada tres años vienen a visitar los candidatos a presidentes municipales en busca de votos y nunca más regresan.

Cuando ya había caído la noche, un fuerte aguacero que pese a su intensidad no pudo acallar la voz de quienes claman por mejores condiciones de vida en “La Mesita”. Lo mismo ocurrió en San Andrés del Puente, donde los reclamos por caminos, médicos, medicinas, agua potable -teniendo los afluentes de los ríos Cazones y Tecolutla- y luz, pues a esa hora nos alumbraron con lámparas; fueron los mismos requerimientos que escuchamos a lo largo del día.

Finalmente, a las 9 de la noche llegamos a la Cumbre de Cuaunepixca, donde unos niños nos recibieron con unos trozos de papel en los que se leía la leyenda: “Bienvenidos a nuestra comunidad”, ahí compartimos el pan y la sal.

En tanto, no dejo de pensar en aquella anciana de 90 años, a quien la pesada carga de leña que lleva a cuestas le impide hablar fuerte para decir su nombre, pero no para ir con machete en mano y descalza por el empedrado camino de Nanacatepec. Cómo olvidar a don Dolores López Rosales, quien dice tener 45 años, pues a sus casi cien, ya ni se acuerda cuántos años tiene, pero eso, sí sostenido por un palo que haces las veces de bastón, afirma: “esto no ha cambiado, desde que yo era un niño”. Y qué decir de Eduardo Quintero Díaz, quien durante siete años ha estado al frente de la “Casa de Salud” de La Laguna, donde la falta de medicamentos, médico y ni aún la falta de su pierna derecha, han sido impedimento para atender con los primeros auxilios a la gente de su comunidad, pues es más su fuerza inquebrantable que las carencias materiales.

La gente de Zihuateutla presume de haber nacido en tierra fértil, de ser productores de café, jengibre, nuez, naranja, mandarina, maíz, frijol, pipián, tomate, chile, guanábana; de criar gallinas, puercos, burros, mulas, chivos, borregos, huevos, etc; pero lo malbaratan con los coyotes: “¡Tenemos la capacidad de producir, tenemos las ganas, la fuerza y la actitud!”, dijo Jaime Alvarado, un joven campesino de Azcatlán, con una fuerza que emana del alma, que nos cimbró a los ahí presentes, pues habla de la riqueza de esta tierra: ¡SU GENTE!; pero ese entusiasmo se vino a pique cuando preguntó: “¿Y cómo lo sacamos para venderlo, si no tenemos camino? En efecto, denles caminos, que ellos sabrán caminarlos.

Jaime Alvaradp, campesino de Azcatlán.

Y es que los caminos en Zihuateutla beneficiarán la actividad comercial, pero también son sinónimo de vida, pues ninguna de las “Casas de Salud” cuenta con antídoto contra picadura de víboras, mismas que abundan en la zona cafetalera, por lo que en caso de esta u otra emergencia médica, tienen que trasladarse al hospital de la cabecera municipal a dos horas de distancia, sacar a sus enfermos implica ir por caminos que no existen, en autos alquilados que les cobran de 400 a 2 mil pesos y pagar un cuentón por consulta y medicinas que no hay en sus comunidades, por lo que muchos mueren en el intento.

Se trata pues de dos realidades, la del presidente municipal que habla de obras que sólo se ven en su vivienda y servicios como el internet, que por cierto “sólo llegó a su casa” y la realidad que viven día a día los 12 mil pobladores de este municipio. Aquí, donde los impartidores de justicia, los jueces andan en huaraches y no en autos blindados como los ministros del Poder Judicial; donde la gente asegura: “López Obrador si nos ayuda, pero de qué sirve y lo que nos manda no nos llega”, bueno sólo una parte pues las escuelas lucen renovadas gracias al programa “La escuela es nuestra”, además que hasta don Dolores López Rosales presumió recibir su pensión de adulto mayor.

Cae la noche, los pies me duelen, pero me duele más el alma. Sí, duelen por tanto andar entre las piedras, por esos caminos donde se quedó la suela de mis zapatos y la promesa de darle voz a quienes no han sido vistos ni escuchados por los gobierno priistas y panistas, sí del compromiso de llevar sus peticiones al presidente de todos los mexicanos Andrés Manuel López Obrador, pues callar ante esto sería un silencio criminal, que nos haría cómplices.

Amigos, amigas de Lord Informa, este es nuestro periodismo con responsabilidad social, de suela, sudor y saliva, de territorio y no de escritorio.

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