LOS POZOS DE CARLOS POZOS

El Senado suspendió la discusión de reforma para que la Guardia Nacional sea una rama a de la Secretaría de la Defensa Nacional y permanezca dando seguridad en las calles y se devolvió a comisiones, por lo que habrá que esperar días nuevamente para saber qué sucede.

Todo pareciera que el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, hubiera perdido por segunda vez, pero al igual que con la “reforma eléctrica”, con la reforma a la “Guardia Nacional”, perdiendo sale ganando.

Y porque lo digo, y la respuesta ahí la tenemos al frente de nuestros ojos: la “Alianza va por México”, se derrumbó, y no por los sismos, sino porque este aquelarre, nunca existió.

Parece ya una realidad que la alianza denominada “Va por México” se ha derrumbado, teniendo al PRI como su principal verdugo pero también como su gran víctima, esto último considerando que, para las próximas elecciones en 2023 al revolucionario le será virtualmente imposible alcanzar la victoria en las urnas sin el apoyo del PAN y en mucho menor medida del PRD.

Enfatizar que las ideologías del PAN y el PRI son en muchos aspectos contrarias, es ya un ejercicio absurdo si consideramos que la verdadera apuesta de la ahora extinta Alianza siempre fue tratar de frenar el avance de la cuarta transformación en el país y agotar recursos con el fin de conservar el poder político/económico sin importar el perfil o la figura que para tal propósito se designara.

Pero es precisamente en la diferencia de ideologías donde se puede encontrar la verdadera razón del fracaso de la Alianza Va por México, sobra mencionar que el circo en el que se ha convertido el Partido de la Revolución Democrática no debería (en teoría), coincidir bajo ninguna circunstancia con los principios y plataformas políticas del PRI y el PAN, pero en el caso de los dos partidos principales, mismos que aún en estas épocas sirven de refugio  de aquellos que otrora controlaban gran parte de la vida política de México, sus representantes intentaron de muchas formas limar sus asperezas y consolidar un bloque “opositor” que fuera capaz de tolerarse entre sí.

En toda democracia que se precie de serlo, la oposición ha sido y será siempre un contrapeso saludable que permitirá dar credibilidad al sistema político de un país; Dando voz y voto de manera representativa a la población que puede o no coincidir con las acciones y políticas gubernamentales. Sin embargo, no se puede concebir que dos o tres corrientes políticas con bases ideológicas tan distintas intenten engañar a los ciudadanos con una plataforma carente de congruencia y plagada de personajes que son, en el menor de los casos, impresentables dado su infame historial de corrupción y sus fortunas personales envueltas en un velo de impunidad y secrecía.

Va por México nació muerta desde el mismo momento en que figuras como Alejandro Moreno, investigado por los posibles delitos de tráfico de influencias, lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, Miguel Ángel Mancera, cuyo paso por la CDMX como Jefe de Gobierno dejó una decena de funcionarios de primer nivel bajo investigación (algunos de ellos actualmente tras las rejas) y Marko Cortés, señalado por muchos de los dirigentes de su propio partido por un proceso turbio para su elección como presidente del PAN, encabezaron dicha alianza.

La respuesta de miles de simpatizantes de estos partidos fue un rotundo rechazo hacia sus líderes, es así que en muchos de los gobiernos locales y estatales donde Va por México ha conseguido triunfos, la diferencia ideológica y el conflicto de intereses se han incrementado de tal manera que muchos de ellos se encuentran al borde de la ingobernabilidad.

Claro ejemplo de ello es la Alcaldía Cuauhtémoc, corazón de la capital del país, donde sus autoridades han cometido tantos errores que su Alcaldesa, Sandra Cuevas ha sido en demasiadas ocasiones señalada de actos de corrupción y ejercicio indebido del poder; y ustedes lo pueden observar que, en la mayoría de las principales gacetas de la ciudad, la nota negativa se centra siempre en la Alcaldía Cuauhtémoc y su deplorable administración.

De sobra es conocida la crisis que el PRI alberga en su militancia, la cual esta dividida entre aquellos que consiguieron cargos políticos con el beneplácito de Alito, y los que han sido ignorados continuamente, bajo el estigma de ser parte de los “traidores al partido”; la realidad es que son cada vez menos los que simpatizan con la dirigencia de Alejandro Moreno y piden su renuncia inmediata, entre esas voces podemos encontrar figuras de la talla de exgobernadores, exdirigentes nacionales, diputados y senadores, entre otros.

Resultaba evidente que tarde o temprano dicha alianza se fragmentaria, las cuotas de poder y los intereses que tan mezquinamente han contaminado a la derecha en México invadirían cada uno de los distintos espacios conseguidos a través del voto; La que fuera en su momento una ciudad de pluralidad política, es hoy una urbe con una dolorosa resaca, arrepentida de darle una última oportunidad a los viejos dinosaurios de unirse para brindar una opción de alternancia, para ello me remito a las últimas encuestas publicadas por medios como El Financiero que han demostrado la tendencia a la baja de la derecha (antes Va por México), en la preferencia electoral rumbo a 2024, fortaleciendo naturalmente a MORENA y anticipando una contundente victoria en las próximas sexenales.

La ironía de todo esto es que, muy a pesar de todos los argumentos aquí expuestos y de la tan anunciada y anticipada ruptura resulta vergonzoso saber que, aun ahora, los dirigentes de cuello blanco de los tres partidos buscan encontrar la manera de limar asperezas y engañar nuevamente al pueblo con una temporal alianza en Edomex, misma que de concretarse, no escatimará esfuerzos en desplegar el mayor ejercicio circense en la historia del Estado de México y posiblemente del país.

Habrá que poner especial atención en Movimiento Ciudadano, partido que de a poco ha sabido consolidar una importante base de militantes que simpatizan con sus candidatos, más que con sus propuestas, sólo el tiempo dirá si la confianza depositada en este partido será bien pagada. Como siempre la mejor respuesta la tienen ustedes ¿el Presidente de México, con su reforma a la Guardia Nacional, ganó perdiendo?….

POZO CANTARELL

Muchos se preguntan: ¿Qué hace Alejandra Sota Mirafuentes como asesora de Lía Limón, la Alcaldesa de Álvaro Obregón?, si sabemos que su pasado priista está envuelto de sospecha, traiciones y malos manejos de los recursos con los personajes que ha trabajado, principalmente priistas como Enrique Peña Nieto y Alfredo del Mazo.

Después de los fracasos sonados que tuvo en administraciones pasadas, acusaciones por su responsabilidad en el fallido rescate de los mineros de Pasta de Conchos, junto con su cuñada Ana Lucía Hill Mayoral, hoy Secretaria de Gobernación de Miguel Barbosa, en Puebla, y haber encabezado asesorías a candidatos perdedores en Panamá, Alejandra Sota quiere colgarse ahora de políticos, empresarios, candidatos o de dónde pueda.

Aunque ya le endilgó a Lía Limón a su hermana Mónica como Directora de Desarrollo Económico, Alejandra Sota opera fuera de la alcaldía, quizá porque le gusta más finiquitar contratos sin exponerse, pero para nadie es un secreto que intenta colgarse de alguna figura política en crecimiento o con prosperidad futura. Sabe hacerlo, porque así se les metió a panistas como Felipe Calderón y también a priistas como Enrique Peña Nieto y Alfredo del Mazo.

No hay que olvidar que Sota Mirafuentes, en el pasado, encontró acomodo con Peña Nieto, cuyo gobierno le otorgó millonarios contratos a su empresa Integra Metas Estratégicas, S.A. de C.V.

Uno de los contratos de Peña a Sota fue por casi 20 millones de pesos para elaborar encuestas para el Sistema de Administración Tributaria (SAT), cuando Luis Videgaray era Secretario de Hacienda.

Otro fue por 2 millones 757 mil 485 pesos de Pronósticos Deportivos, en 2016, y otro por 324 mil 800 de la Sedesol, cuando el titular era José Antonio Meade, y uno más del Instituto Mexicano del Seguro Social, de casi 400 mil pesos.

Por ahora, Alejandra Sota ha encontrado el caminito fácil en la Alcaldía Álvaro Obregón y le perdió el miedo a posibles investigaciones en su contra.

¿Le ofrecerá a Lía Limón un “salario rosa”, como estrategia publicitaria, igual que en 2017 a Alfredo del Mazo?

Nadie sabe para quién trabaja. La bandera de Alejandra del Moral, la priista mexiquense que ha gastado 50 millones de pesos en 300 espectaculares, con su foto y nombre, es precisamente el “salario rosa” de Alejandra Sota. Lo matraquea desde hace meses, desde la cómoda silla de la Secretaría de Desarrollo Económico del EdoMex que se niega a dejar.

Y hasta aquí con Los Pozos de Carlos Pozos, y si desean que le haga su pregunta al Presidente de México en la conferencia de prensa “mañanera”, por favor háganmela llegar al correo: lordmolecularedacción@gmail.com vía twitter a: @lordmoleculaoficial, o bien, visita nuestro portal www.lordmoleculaoficial.com así como también pueden ver en mi Canal Lord Molécula Oficial.

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