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Miguel Martín Felipe Valencia                       

En la entrega pasada nos remontamos a los orígenes de la ultraderecha, esa facción que jamás estuvo de acuerdo con el viraje que tomó el país desde la independencia, y al cual vino a consolidar la guerra de reforma.

Durante un breve lapso del periodo revolucionario, el Partido Católico Nacional, semillero de lo que posteriormente serían la Cristiada y el sinarquismo, gobernó los estados de Jalisco, Aguascalientes, Zacatecas y Durango entre 1911 y 1914.

Como se vio en la entrega pasada, la derecha quedó estigmatizada con el asesinato de Obregón por parte de un fanático católico. Sin embargo, José de León Toral es considerado hasta ahora como un mártir por quienes se dicen herederos del movimiento cristero. El encono fue creciendo con los años.

Para la década de los 30, los grupos ultraconservadores comienzan a centrar sus esfuerzos en la formación de cuadros jóvenes, con énfasis en la susceptibilidad al adoctrinamiento a través de ideas revolucionarias que siempre ha sido inherente a estudiantes de nivel medio y superior.

En 1934, Plutarco Elías Calles, en un alarde de la vena doctrinaria del PNR, lanzó el llamado “grito de Guadalajara”, un discurso en que proclamaba que el Estado debía «apoderarse de las almas de niños y jóvenes». Fue así como, en el seno de la católica Universidad Autónoma de Guadalajara, nacieron los Tecos, un grupo beligerante que recibe su nombre como acrónimo de Tarea Educativa y Cultural hacia el Orden y la Síntesis. Los Tecos siempre fueron identificados como parte del Yunque, otro cripto grupo de la misma naturaleza del que hablaremos más adelante. Sin embargo, en 1962, cuando entra en vigor el enfoque social de la iglesia católica acordado en el Concilio Vaticano Segundo, los Tecos se escinden del Yunque para mostrar su desacuerdo con las nuevas disposiciones. Durante la etapa de la guerra fría, los Tecos tuvieron enfrentamientos contra grupos juveniles pro comunistas encabezados por la familia Zuno. Siempre se les asoció a la familia Leaño, dueña de la UAG, que incluso fundó también el equipo que logró ser campeón del fútbol mexicano en 1994. A los Tecos se les adjudica el asesinato del periodista Manuel Buendía en 1984, a raíz de su investigación para el libro La ultraderecha en México. Si bien es un criptogrupo que no se deja ver mucho, es conocido que fue clave en el cabildeo con el Vaticano para la canonización de los mártires de la Guerra Cristera en mayo de 2000 por parte de Juan Pablo II.

El Yunque es otra agrupación que tiene sus orígenes en los Tecos, aunque oficialmente se constituye en 1955. Su ideario está basado en el combate al comunismo, la masonería y el sionismo, tomando como punto de partida teorías de la conspiración que sitúan, sobre todo a masones y judíos como grupos que hacen permear en las poblaciones católicas su ideología tendiente a instaurar a nivel mundial un régimen “luciferino”. El Yunque toma su nombre de una alegoría muy recurrente entre los simpatizantes de Francisco Franco, quien “recibió golpes como un yunque” durante la guerra civil, para después “dar golpes como martillo” y así derrotar al bando republicano y posteriormente instaurar una dictadura militar católica que se extendería desde 1939 hasta 1975.

El brazo más beligerante del Yunque fue el MURO (Movimiento Universitario de Renovada Orientación), que estaba integrado por jóvenes de nivel medio. El MURO protagonizó diversos episodios de violencia contra grupos que apoyaban la revolución cubana durante la década de los 60. Uno de sus principales gritos de batalla, que se ha visto recientemente en marchas dentro del mandato de AMLO es: “cristianismo sí, comunismo no”.

Muchos de los miembros del Yunque fueron poco a poco anidando en posiciones prominentes y tuvieron su gran triunfo con la llegada de Vicente Fox al poder en el año 2000, con mención especial para el apellido Abascal, que se remonta hasta la Cristiada. Todos ellos encontraron cobijo para sus ideologías radicales en el Partido Acción Nacional, fundado en 1939, y cuya historia revisaremos en la próxima entrega.

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