“Raspado” por la Guerra en Ucrania

•          Marcelo Ebrard vs Claudia Sheinbaum

•          Le tembló la mano a la diplomacia

•          Resolución Francia-México en la ONU

•          El Grupo de Amistad México-Rusia

COSA DE PRENSA

Javier Rodríguez Lozano

Mientras crecen las imágenes rusofóbicas, “raspan” a Marcelo Ebrard con una resolución franco-mexicana en la ONU y la Cámara de Diputados –PT, Morena y PRI, con el rechazo del PAN- instaló el Grupo de Amistad México-Rusia.

En la carrera por la Sucesión Presidencial, Claudia Sheinbaum (mesura) aparece mejor librada que Marcelo Ebrard (reactivo):

-Aquélla reaccionó con cordura desusada en una crisis geopolítica, mientras que éste fue más allá del derecho internacional al apresurarse a condenar “la invasión rusa”.

-Y ayer, México patinó en el Consejo de Seguridad de la ONU, aunque logró con Francia imponer su resolución de cese al fuego y ayuda humanitaria, incomodó al Kremlin, que se repuso con la postura de la diputación mexicana, lo que podría ser histórico.

¿Por qué histórico?

Es que la tendencia histórica parece favorecer a Rusia (y con ella a China y sus aliados), cuando con el cese al fuego y el adiós a las armas, se haya impedido que la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN), se extienda a Ucrania, territorio 100% ruso, tanto como Taiwán lo es de China; y California, Texas y medio Estados Unidos, lo son mexicanos.

Pequeño detalle que escapara a las manos del canciller Ebrard; le tembló la mano, pero no a quienes promovieron el Grupo de Amistad México-Rusia en el Palacio de San Lázaro.

Mientras tanto la diputación lópezobradorista se apuntó un importante y audaz acierto, al lograr los petistas Alberto Anaya y Alfredo Femat Bañuelos; el morenista Armando Contreras Castillo y el priista Augusto Gómez Villanueva, instalar con el embajador ruso, Víctor Koronelli, el Grupo de Amistad México-Rusia, que nos salva de la lista negra de Putin.

La crónica de esta historia de guerra Ruso-Ucrania data de las primeras horas posteriores a la noche del 23 de febrero pasado, cuando Putin inició la acción militar en Ucrania y el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador sustentaría en su mañanera del 24:

“No estamos a favor de ninguna guerra”.

Ebrard y la Cancillería confirmarían:

“México rechaza el uso de la fuerza… Tenemos muy claro que estamos ante una invasión”. (Lo primero es exacto, lo segundo es inexacto: No es una invasión, sino una acción militar, en estricto derecho internacional).

Y Claudia Sheinbaum declararía su apoyo a la política exterior del Presidente López Obrador, pero fundamentalmente en la negativa mexicana a cerrar aeropuertos al aterrizaje de vuelos provenientes de Rusia.

¿Por qué esta posición pudo haber sido un grave error histórico?

Ayer, la agencia Associated Press difundió (aunque también puede ser inexacto si se considera la manipulación periodística occidental) que Francia y México habían ¿condenado? en la asamblea de la ONU –luego de fracasar ante el Consejo de Seguridad- “los bombardeos, ataques aéreos y el asedio a ciudades densamente pobladas”.

Desde 1930 el ideal mexicano en política exterior, contenido esencial de la Doctrina Estrada, es: La no intervención, la solución pacífica de las controversias y la libre determinación de los pueblos.

En la ONU, sin contar con ese guante de la diplomacia mexicana, numerosos países, entre ellos muchos africanos, optaron por una resolución menos contundente que la propuesta por Francia y México, con mensajes más generales que específicos, ajustada más a “la libre determinación de los pueblos”, que a la condena sumaria.

Ayer, en La Mañanera, AMLO fue preguntado acerca de esa resolución de México ante la ONU, y en especial sobre si México intermediaría en el conflicto ruso-ucranio, y contestó el Presidente:

“En el caso de la guerra, nosotros no vamos a participar ni a favor ni en contra, es una postura de neutralidad la nuestra, que tiene que ver con la política exterior de México.

“Desde luego, sí estamos a favor de la paz y de la solución pacífica de las controversias, ojalá y se dialogue y se llegue a un acuerdo, pero no queremos ser protagonistas, ofrecer nosotros intermediación, no, para eso está Naciones Unidas…México va a mantener su política… Es mejor la no intervención y nos conviene más, es parte de lo que establece la Constitución y es lo que vamos a seguir adelante”.

Sin embargo, Juan Ramón de la Fuente en la ONU no consideró este espíritu de la diplomacia mexicana y suscribió con Francia una resolución que muy pronto llegó al escritorio de Putin, que incorporó en su lista negra a México.

Como bola de nieve, en México crece y creó la rusofobia, más allá de que en la Cámara de Diputados ayer también, se rechazara instalar la Comisión de Amistad México-Rusia, luego de que en días pasados se formalizara la México-Ucrania, en la Mañanera de ayer, la reportera de la agencia rusa Sputnik, Stephanie Palacios, denunció ataques a la libertad de expresión por parte de la empresa de cable Izzi:

“El día de ayer el servicio de sistema Izzi, mexicano, que parece que tiene un contrato con la empresa Televisa y Univisión, ha bloqueado los accesos a este portal de noticias”.

Preguntó al Presidente: “¿Qué estas empresas mexicanas no están violando la libertad de expresión que dice la Constitución en el 6º y 7º?

El Presidente López Obrador respondería:

“Sí, yo creo que debe de abrirse un debate mundial sobre el papel de los medios de información en los tiempos actuales porque están muy subordinados al poder económico y es muy sesgada toda la información que transmiten. Estoy hablando de las grandes cadenas mundiales de información, los grandes periódicos”.

Esto último es un tema geopolítico pendiente: El mundo debe revisar sus sistemas de creencias basados en la información periodística suministrados por empresas profundamente comprometidas con el poder económico global.

Por ejemplo, este otro: ¿Cómo es que Estados Unidos se niega a informarle a México sobre los financiamientos a grupos adversos al gobierno de Andrés Manuel López Obrador?

Así lo recordó ayer el Presidente:

“Y lo mismo, si el gobierno de Estados Unidos no quiere cambiar su política, allá ellos. Si van a seguir financiando a grupos opositores, a gobiernos legal y legítimamente constituidos, pues no van a poder tener autoridad moral para hablar de libertad y de democracia, mucho menos de independencia y de soberanía”.

LA COSA ES QUE…

La resolución Franco-mexicana de ayer en la ONU sobre Ucrania es una postura estadunidense. ¿Entonces?

Falló Ebrard y le corrigieron la plana los diputados del Grupo de Amistad México-Rusia.

¡Qué tal!

Advertisement

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí