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  • Venden a niña por una botella de mezcal 
  • Roban la casa del cura de Villagrán, Guanajuato 

SÓLO EN MEXICO

Brenda Fonseca 

Dicen que como los mexicanos no hay dos y es que seguramente más de uno ha sido víctima de un asalto y ante la impotencia que te genera ser arrebatado de tus pertenencias, a muchos les habrá pasado por la cabeza convertirse en una suerte de vengador anónimo para exterminar a todas esas “ratas”, así que no es de extrañar que surja la figura de un “Batman a la mexicana”, el cual está convirtiendo a Ciudad Victoria, Tamaulipas, en la Ciudad Gótica de México, ya verán por qué. Sin que nadie sepa su identidad, en estos días el justiciero se ha dado a la tarea de atrapar -en diferentes hechos- a seis delincuentes, mismos a los que dejó amarrados a un poste, tras pintarlos como “El Joker”, el archienemigo de Batman. De acuerdo con las autoridades, el primer caso tuvo lugar a mediados del mes de noviembre, en la zona del Río Bravo, sitio de paso de los autobuses de pasajeros que transitan con dirección a Reynosa o Ciudad Victoria, donde una banda de delincuentes que se dedicaban a atracar a los migrantes, fueron encontrados por algunos vecinos, todos pintados al estilo “Joker” y maniatados en varios postes, por lo que antes de ser entregados a las autoridades los llevaron amarrados y en fila india, los hicieron caminar por las calles, exhibiéndoles como amantes de lo ajeno, al tiempo que se contaban las hazañas del nuevo justiciero enmascarado, aunque a decir verdad se cree que este “Batman” azteca, no actúa solo. A inicios de esta semana, el misterioso personaje volvió a hacer de las suyas, cuando al amanecer una pareja de ladrones fueron hallados atados al pie de un poste, ambos estaban pintados al estilo famoso enemigo de Batman, pero el hombre tenía el dorso desnudo con la leyenda: “Soy Rata”, mientras que la mujer que lo acompañaba, permanecía vestida. Horas más tarde, se supo que estos malhechores robaron la bolsa de una mujer en la zona centro de Tamaulipas. Pero por lo visto, el justiciero tamaulipeco no tiene descanso, ya que estos ladrones no son los únicos a los que les aplicó su “Baticastigo”, pues un solitario ratero tuvo su merecido, lo cual fue aplaudido por los transeúntes de la zona centro de Tamaulipas, ya que era el terror de las damitas que deambulan solas por la calle. Ante estos hechos la Fiscalía no ha dicho ni pío y qué va decir: “¡Gracias!” por hacer nuestra chamba ¿? **** A mediados de octubre de este año, denunciamos en este mismo espacio, la venta de la niña Angélica, quien, por 120 mil pesos, en Guerrero fue obligada a casarse y tras negarse a ser también la mujer de su suegro, fue encarcelada junto con sus hermanitas, todas menores de edad. En dicha oportunidad sentenciamos que no es y por desgracia, no será el único caso y no nos equivocamos, pues bajo el sistema de usos y costumbres de la comunidad de Joya Real, del municipio de Cochoapa el Grande en Guerrero, Nayeli, una niña de 14 años fue encarcelada, por escapar de su casa, horas antes de ser obligada a casarse con otro menor de 15 años de edad. Los padres de la muchachita recibieron 200 mil pesos por ella y pactaron el 22 de noviembre como el día en que, en contra de su voluntad, se casaría con un adolescente a quien a penas y conocía de vista. Ante ello, el día del casorio Nayeli huyó y se refugió en la casa de su amigo Alfredo, por lo que sus familiares denunciaron su desaparición al comisario municipal del pueblo, quien por cierto autorizó este enlace. Tras varias horas de búsqueda, fue localizada por autodefensas encabezados por su comandante, quien puso tras las rejas a Nayeli y Alfredo. Cabe mencionar que los familiares de Nayeli, respaldaron la detención, pues eso es mejor a tener que regresar los 200 mil pesos que pagaron por ella, así como 56 mil pesos que sus suegros desembolsaron en las dos fiestas de compromiso que hicieron. Sin embargo, tras darse a conocer este caso, personal de la Fiscalía General y del Centro de Derechos Humanos acudieron a dicha comunidad a liberar a la menor, esto ante la huida del comisario municipal y su policía comunitaria, pues como dicen: “El miedo no anda en burro”. **** Sí tan solo Irma Ríos hubiese tenido el valor de Nayeli, su historia hubiera sido muy diferente, pero no fue así, ya que fue vendida en la localidad de San Antonio de la Cal, Oaxaca, cuando tenía 10 años, a un hombre que pagó por ella una botella de mezcal, pues sólo eso valía. Hoy día, Irma tiene 40 años, es decir que durante 30 años ha sufrido golpes, violaciones y ha sido privada de su libertad y todo, porque a su padre le importó más una botella de mezcal, que su hija. Tras la denuncia, la Fiscalía General de Oaxaca procedió a detener a Ignacio “N”, quien fue hallado culpable por violación y violencia familiar. Será en breve cuando se sepa la condena que tendrá Ignacio, pero sea cual fuere, será poco con el infierno al que sometió a esta mujer. **** Lo invitaron a un velorio, pero nunca pensó que sería el suyo. Eran las 7 de la mañana del martes, cuando Pablo “N” de 22 años de edad se encontraba en las exequias de su vecino, un hombre mayor quien murió de un infarto. Mientras la gente acompañaba a los dolientes, un grupo de hombres armados irrumpió en la vivienda de la colonia Purísima Concepción mejor conocida como El Puño, de San Francisco del Rincón, Guanajuato y sin mediar palabra abrieron fuego, dejando como coladera al joven, quien ni tiempo tuvo para escapar. Dada las condiciones de la ejecución se presume que fue un ajuste de cuentas. **** Y al hampa no hay pandemia que la detenga, pues, así como robaron un cajero automático en una presidencia municipal, también atracaron la casa de un sacerdote mientras este daba misa. El primer caso ocurrió en la presidencia municipal de Villagrán, Guanajuato, varios sujetos armados irrumpieron a las 3.30 de la madrugada y tras golpear y amagar a los tres vigilantes se llevaron el cajero de la empresa BanBajío, pues no pudieron cargar con el de Santander, sin que hasta el momento se conozca su paradero.  En otro asunto, ni todos los santos de la iglesia evitaron que las ratas de dos patas le robaran dinero y demás pertenecías a un sacerdote, mientras este se echaba su sermón, durante la misa, en la parroquia San Cristóbal Mártir en Tepeojuma, Puebla. De acuerdo a lo declarado por el sacerdote, los hampones se llevaron su celular, las llaves de su camioneta y 100 mil pesos en efectivo, y eso que los padres viven en austeridad ¿eh?, pero bueno el clérigo justificó que dicha cantidad era para pagar deudas de la iglesia que datan del año 2019, pues ha tenido varias composturas desde el temblor del día 19 de septiembre de 2017; así que no sean mal pensados, que eso también es pecado. **** En fin, esto pasa sólo en México.  

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