• Roban armas a policías poblanos
  • Muere al caer de puente, mientras orinaba

SÓLO EN MÉXICO

Brenda Fonseca

Dicen que como los mexicanos no hay dos y es que a falta de resultados, algunos políticos de esta tierra ya no saben qué inventar, pues no conformes con prometer acabar con el vandalismo, socialismo, capitalismo y hasta con el reumatismo, nos salen con cada puntada. Dicen que prometer no empobrece y ya vimos que no, pues a la presidenta municipal de la capital poblana, Claudia Rivera Vivanco, no le importó desembolsar 15 mil pesos para regalar mariposas a los invitados a su informe de gobierno y en este caso lo más indignante no fue el dinero que se gastó para este numerito, sino que la mayoría de las 200 mariposas atrapadas para este acto, murieron en un “maripocidio” del que no se tiene memoria en los anales de la historia política moderna. Rivera Vivanco presidenta municipal de la ciudad de Puebla por la coalición “Juntos haremos historia” (Partido del Trabajo y Partido Encuentro Social) quiso echar la casa por la ventana en su

tercer y (gracias a dios) último informe de gobierno, pues si en esta ocasión quiso llenar el ambiente de mariposas, en el siguiente informe (si es que lo hubiera) capaz que arma un espectáculo digno del circo romano. La cosa es que, la alcaldesa poblana tenía pensado que a la par que pronunciaba sus últimas palabras que darían rúbrica a su informe, comenzarían a sonar las notas de la canción “Color Esperanza” del cantante argentino Diego Torres, al tiempo que los asistentes abrirían las cajitas de cartón que contenían las mariposas, lo cual no ocurrió, pues la gente de su staff cometió un “pequeño” error, olvidó avisar a los invitados a este acto, que debían liberar a los insectos voladores, por lo que la mayoría de estos murieron asfixiados, pues la gente dio por hecho de que se trataba de un peculiar recuerdo; por lo que lejos de ser un hecho espectacular, terminó por ser un ‘maripocidio’, con la alfombra de mariposas que formaron estos insectos arrancados al viento. Tal pareciera que doña Claudia Rivera está peleada con la naturaleza, pues a este lamentable hecho, hay que sumarle el “palmericidio” que se registró hace unos días, cuando personal de su administración taló en el barrio de Analco, 13 palmeras, acción injustificada y atroz, a la cual tuvo que ponerle un alto el propio gobierno estatal, de lo contrario, a esta hora estaríamos hablando de un daño mayor. Qué triste que se preocupen más por hacer de la política un espectáculo, en vez de ganarse el aplauso por sus logros en pro de sus gobernados. **** Y es que, “En el pecado llevan la penitencia”, pues la falta de resultados, también le pega a las autoridades, y vean si no, pues resulta que asaltaron a un diputado, y no se trata de cualquier legislador, si no del flamante coordinador de la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Congreso de Guanajuato, Alejandro Arias Ávila, quien acudió a realizarse unos estudios de laboratorio, pero al regresar a su camioneta, se percató que su computadora portátil, así como otros objetos de valor ya no estaban, pues los amantes de lo ajeno le dieron el clásico cristalazo a su unidad. Tras lo cual, el diputado todavía twiteó: “Así las cosas de seguridad en nuestra ciudad”. Lo que le faltó decir es para cuándo los resultados ¿? **** Pero lo más humillante fue lo acontecido

la madrugada del jueves en Palmar de Bravo, Puebla, donde su flamante cuerpo de policía fue sorprendido, sometido y despojado de sus armas, por un grupo criminal, como quien le quita un dulce a un niño. No trascendieron detalles, entre ellos el número ni tipo de armas, pero si se supo, que después de tremendo papelón, los guardianes del orden, interpusieron la denuncia correspondiente. Como dijera el Chapulín Colorado: “Y ahora ¿Quién podrá defendernos?”. **** Estarán de acuerdo con que no hay punto de comparación entre caer desde lo alto del Castillo de Chapultepec, envuelto en el lábaro patrio y con ello convertirse en héroe nacional, que caer de lo alto de un puente, mientras haces tus necesidades fisiológicas. Fue el fin de semana pasado en el municipio de Chiautla de Tapia, Puebla, cuando Miguel “N” de 50 años de edad, después de disfrutar de un partido de beisbol y echarse varias cervezas, decidió regresar a su casa, pero en el camino le ganó el apuro y pues se le hizo fácil subir a un puente peatonal y desde ahí orinar, sin importarle “bautizar” a los propios y extraños que pasaban por el lugar. Pero en una de esas, Miguel perdió el equilibrio y con los pantalones abajo, cayó al vació, estrellándose contra el pavimento. Quienes todo lo vieron, aseguran que inicialmente pensaron que se trataba de un suicida, pero esta idea se evaporó cuando se percataron del esfuerzo sobrehumano que el hombre hacía por no caer. Para cuando los paramédicos llegaron a este lugar, ya era demasiado tarde. Pobre hombre, a estas alturas y terminó dando el mal paso. ****En fin, esto pasa SÓLO EN MÉXICO.

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