Por José Sobrevilla

El Presidente puede tener una forma muy personal de gobernar, de enfrentar su responsabilidad, pero quienes lo han rodeado, su equipo directo, el de comunicación, el de asesoría que encabeza Lázaro Cárdenas Batel, su propio equipo de ayudantía, Redes Sociales, seguridad, debieron advertirle que el tuit que comentaría este viernes 24 de septiembre (2021) ante México y el mundo, fue “sembrado” en Twitter por manos oscuras; de las cuales con nombres falsos o verdaderos, existen miles en redes sociales, y como dijo, no era del grupo de los 31 investigadores que han estado siendo acusados de operar con recursos de procedencia ilícita, delincuencia organizada y peculado, y que se ha publicado, la FGR ha pedido más de 80 años de cárcel.

El Presidente aseguró que él y su esposa están con “la conciencia tranquila” y que por ello podían ventilar contenido como el de ese tuit; aunque cualquiera con el mínimo sentido común, y una elemental búsqueda en Internet, podría haber percibido que no era escrito por uno de los científicos por muy vulgar, corriente y/o lleno de rencor que pudiera estar; lo que nos lleva a preguntar si fue “error”, “descuido”, o “estrategia”.

Comentarios habremos de leer y escuchar muchísimos, entre otros como el del encuestador Roy Campos, quien asegura que el Presidente ‘ya aprendió a victimizarse’, o bien que “AMLO exhibe a su esposa en la mañanera” como difundió SDPNoticias (Claudia Santillana Rivera/25.09.2021) donde aseguraba que alguien había atacado de manera “burda y vulgar” a la esposa del Presidente. “No, no fue ningún periodista o reportero.

Tampoco alguien de su gabinete, difundió SDP. No fue Jesús Ramírez Cuevas. Fue el propio Presidente de México, al exponer lleno de ira un tuit de un personaje que aún no sé en donde radica su peso como para exponerlo en la conferencia de prensa diaria”, agregando que el sujeto tiene pocos seguidores en Twitter y “por supuesto no es uno de los científicos señalados en la investigación de la FGR; es, digámoslo así, un ciudadano más”[1].

Pero lo más triste es que, ante este infortunio, el Presidente se vio solo, molesto, indignado, abandonado, atribuyendo el insulto a los 31 investigadores que están siendo acusados por el Conacyt ante la Fiscalía General de la República, FGR, que encabeza ese hombre “íntegro” que es Alejandro Gertz Manero, según el decir presidencial y que no necesariamente coincide con el de la comunidad académica o intelectual de este país, en su mayoría.

Un acierto de los mandatarios que le antecedieron era que, al delegar responsabilidades, permitían al Presidente ocuparse de otros asuntos más propios de su encargo e investidura, que de entrar en pleitos cuyos costos políticos deberían de asumir –en este caso– la propia directora del Conacyt, la FGR, o quienes estando obligados a advertirle no lo hicieron, pero que en otras administraciones eran siempre los mandos medios, no el Presidente a quien se podría exponer a un desgaste innecesario.

Un grupo de investigadores, (tuvo que informar el Presidente, cuando correspondía a María Elena Álvarez-Buylla Roces) tenía una asociación civil y mediante ella se iban a congresos y el Conacyt les tenía que pagar del presupuesto hasta para sus lujos, “y como tenían mucha influencia y buenas agarraderas”, y mejores relaciones con los medios y con la intelectualidad orgánica del régimen, “era una especie de chantaje y se les tenían que entregar estos fondos” exhibió López Obrador en la mañanera.

Cuando ya desaparece eso, que ya no hay aquellas extravagancias, lujos, derroche, pues entonces “se inconforman y se quejan de que no se invierte en la ciencia, que no nos importa la innovación tecnológica” remarcó molesto el Presidente, pero como ya ha sido parte de su discurso de estos primeros tres años de gobierno.

Así, con toda la carga del problema de los investigadores que, al parecer podría tener un trasfondo más allá de la denuncia, y pudiera deberse a esa clase media que exhibió a Morena en las pasadas elecciones en la Ciudad de México o bien alguna política de gobierno que pudiera estar en puerta, como la Ley de Ciencia y Tecnología, Humanidades e Innovación, como lo ha insinuado Julieta Fierro; el Presidente exhibió que la Asociación Civil Foro Consultivo Científico y Tecnológico, vinculada a estos investigadores, recibieron “alrededor de 100 millones de pesos para proyectos de ciencia y tecnología, y 471 millones para cubrir gastos de operación, entre los que se incluían choferes, celulares, servicios de bocadillos, salarios e impuestos para alrededor de 40 personas, comidas en restaurantes de lujo y viajes al extranjero”.

Reveló también que este grupo habría adquirido un inmueble de lujo en el centro de Coyoacán “¿por qué no en Iztapalapa?” se preguntaba el Presidente, y que eran recursos que no justificaron ante el Conacyt; pero denunció también, a partir del informe que le hizo llegar la Directora del Conacyt, que ellos habían sido los responsables de justificar en 2007 las omisiones de las autoridades federales en el rescate de los cuerpos en la explosión de la mina Pasta de Conchos aquel 18 de febrero de 2006.

El Tuit maldito del tal Aldo Aldrete

En respuesta @FGRMexico, @Violetavr y a @Conacyt_Mx, en twitter, alguien llamado “Aldo Aldrete”, cuyo nombre y fotografía aparecen en su cuenta abierta en Washington, DC, él mismo se define como “Científico, irreverente, transgresor, Experto en Seguridad, Bioterrorismo, Miembro del Comité Científico de la ONU” y del que, en un tuit del periodista Sergio Sarmiento, se señalara que el Comité Científico de la ONU al que dice pertenecer, “no existe”; pues resulta que Aldrete escribió y así lo desglosó el Presidente en la mañanera del viernes 24 de septiembre:

“Comiencen con la puta pseudoescritora, pseudoinvestigadora, ¿No saben quién es?, esa idiota que no sabe ni escribir sin faltas de ortografía, ella no tiene ningún fuero, y gracias al pendejo loco imbécil ese al que hoy limpian los zapatos ustedes y Gertz” (8:29 23/09/21 Twitter for Android).

“Se llama el señor –si es real dijo antes de leerlo López Obrador – Aldo Aldrete, fíjense, este es uno de este grupo”, y “Como siempre hemos salido de la calumnia ilesos y tenemos tranquilidad en nuestra consciencia, pues lo podemos poner. Pero esto es para que entre todos analicemos el grado de descomposición al que nos llevaron con la política de pillaje, de corrupción, en donde lo más importante era triunfar a toda costa, sin escrúpulos morales de ninguna índole. Entonces, cambiar este régimen de corrupción, de injusticias, de privilegios, pues lleva a todo esto, a insultos”.

La académica y científica, Julieta Fierro Grossman, profesora de la UNAM, ha cuestionado si con la indagatoria de la FGR se busca crear un ambiente de terror para evitar protestas por la que será la nueva legislación de Ciencia Tecnología, Humanidad e Innovación; ley que pretende concentrar el poder y limitar los recursos y la libertad de investigación, ha expresado públicamente @FierroGossman.

El caso es que Alejandro Gertz, por tercera vez busca sentar en el banquillo a los científicos acusándolos de “delincuencia organizada”. La jefa de Gobierno de la capital, Claudia Sheinbaum, quien también ha sido académica e investigadora, ha calificado esta acusación como ‘un exceso’. Recordemos que jueces federales habían rechazado la solicitud de la FGR para girar órdenes de captura contra el grupo de científicos.

Apenas el jueves, a través de un comunicado, Alfredo Higuera, fiscal especial en materia de delincuencia organizada de la Fiscalía, habría anunciado sin ahondar en detalles que la Fiscalía replantearía la acusación contra los científicos para que se revisara de manera integral; expresando “no hay duda de que la AC Foro Consultivo, Científico y Tecnológico (FCCyT), había recibido más de 240 millones de pesos “de manera ilegal” (situación que –imaginamos– la FGR deberá demostrar), ya que el fiscal Higuera asegura que “sí existe un hecho delictivo patrimonial imputable a dichas personas”[2].

Ahora bien, el Fiscal Alejandro Gertz debería excusarse de participar en este conflicto, en el cual ha demostrado especial interés, ya que podría configurarse “conflicto de interés”, porque apenas hace algunos meses, junio 10, la Directora del Conacyt aceptó al Fiscal como investigador Nivel III del Sistema Nacional de Investigadores  a cargo de este organismo; todo ello en medio de las protestas de la comunidad científica y académica; ello después que desde 2010 había sido rechazado por la instancia en otras administraciones (las del Yunque, según ha dado a conocer este columnista[3]); o dígame si no ¿hay conflicto de interés si la instancia que hoy dirige María Elena Álvarez-Buylla y a la que Alejandro Gertz, la FGR, le debe el favor, es la que debe juzgar a los investigadores?

De ser culpables deberían ser juzgados por un distinto aparato de justicia y todo ello se lo debieron haber informado al Presidente antes de enfrascarse en la participación de este viernes en la conferencia mañanera.


[1] https://www.sdpnoticias.com/opinion/claudia-santillana-rivera-amlo-exhibe-a-su-esposa-en-la-mananera/ Consultado el 25.09.2021

[2] https://elpais.com/mexico/2021-09-24/la-imputacion-de-31-investigadores-la-batalla-que-enfrenta-a-la-fiscalia-con-la-antigua-gestion-del-conacyt.html Consultado el 25 de septiembre 2021

[3] https://noreste.net/jose-sobrevilla-el-ingreso-de-alejandro-gertz-al-sni/

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