• Falta liberar el medicamento para su comercialización pública
  • Se sabe que su uso podría ser costoso, pero tendería a ser menos caro conforme se aplique de manera extensa

Por Carlos Pozos (Lord Molécula)

Ciudad de México, jueves 26 de agosto del 2021.- Después de que esta semana el Comité de Moléculas Nuevas emitió opiniones favorables unánimes sobre el registro sanitario del medicamento con principio activo remdesivir para el tratamiento de personas con COVID-19, sólo falta esperar que en breve este medicamento sea liberado para su comercialización pública y pronto esté disponible para su uso extenso, tanto en hospitales públicos como privados.

Su posible incorporación al mercado de medicamentos para el tratamiento del COVID-19, surge como una nueva esperanza en medio de la llamada tercera ola, que hoy afecta a la población menor de 25 años y que provoca la saturación de los servicios hospitalarios y el encarecimiento de los nosocomios privados.

Debemos reconocer que el veloz desarrollo de la pandemia de COVID-19 alrededor del mundo, desde que esta enfermedad fue reportada en la ciudad china de Wuhan el 31 de diciembre de 2019, ha puesto a la ciencia médica y a la tecnología farmacológica en una carrera contra el tiempo para encontrar soluciones que reduzcan, lo más posible, la enorme mortalidad ocasionada por la extensa infección entre la población del coronavirus causante del Síndrome Respiratorio Agudo Grave (SARS-CoV-2, por sus siglas en inglés) en todo el mundo.

Tan sólo en México se han reportado 3,250,000 casos positivos de infección, dejando una secuela de 254,000 fallecidos, desde que se detectó el primer caso el 14 de enero de 2020.

Afortunadamente, de forma inusual, se han desarrollado muy rápidamente soluciones farmacológicas y biológicas para enfrentar esta grave crisis de salud pública mundial; de esos esfuerzos han surgido las diversas vacunas que se han aplicado en todo el planeta, así como un antiviral que ha demostrado una eficacia específica para contener la infección por COVID19 en sus fases iniciales, el remdesivir.

Cabe recordar que aunque originalmente rendesivir se desarrolló para el tratamiento del virus del ébola, al inicio de la pandemia de COVID-19 el fármaco fue probado en con resultados prometedores.

 En México fue utilizado en forma exclusiva para el tratamiento de pacientes infectados en la Unidad Temporal COVID-19 CitiBanamex de la Ciudad de México, y extraoficialmente, se sabe que fue suministrado al Subsecretario de Salud, el Doctor Hugo López Gatell, incluso al propio Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en ambos casos cuando se infectaron del coronavirus.

Hoy, se vive una controversia sobre su uso, el porqué no es autorizado para su aplicación extensa, pública y privada en todo el país, aunque ya existe una propuesta formal en la Cámara de Senadores por parte del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, el 3 de junio del 2020, a la Secretaría de Salud y a la Cofepris para que se libere el uso público y el tratamiento de COVID-19 con remdesivir.

Se sabe que el argumento contra el uso del antiviral es su alto costo -de alrededor de 48 mil 500 pesos por un tratamiento de 6 ampolletas de 100 mgs-, lo que sin duda podría, por ahora, limitar su acceso a pacientes de escasos recursos.

Pero está latente la esperanza de que su costo se reduzca conforme se amplié, su uso, lo que traería aparejado un freno al mercado negro y a la falsificación del fármaco.

En este contexto, la opinión unánime de los expertos de COFEPRIS para su registro sanitario, constituye una esperanza, una promesa de vida, para miles, quizá millones de personas que se han visto afectadas por la pandemia de COVID-19, en su salud, su bienestar, su economía y su familia.

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