Por José Sobrevilla

Estados Unidos no tiene –prácticamente– programas de prevención social para sus jóvenes; lo que la delincuencia organizada ha aprovechado para contratar ciudadanos con residencia allá, para hacer el trabajo de “mulas”, tráfico de armas, drogas, etcétera que anteriormente hacían jóvenes mexicanos o centroamericanos; tiene una gran atomización de su corrupción: los policías a nivel local y estatal, son sobornados por los grupos criminales cuando pasan al otro lado.

Sí, cuenta con un Buró Federal de Investigaciones, FBI, bastante efectivo y limpio en comparación con otras policías federales aún no capturadas por las redes criminales; y cuando las redes mexicanas se cruzan a Estados Unidos, EU, se atomizan para no ser identificados inmediatamente por las autoridades federales; esto es, adquieren otra organización. 

Dice el Dr. Buscaglia que cuando alguien le pregunta ¿dónde están los cárteles norteamericanos? “Lo primero que les digo es que no son cárteles, sin embargo, sí hay delincuencia organizada atomizada, que no puede ser detectada fácilmente; en México, las redes de la delincuencia no se preocupan en esconderse porque tienen sobornados a tantos funcionarios, aunque son una organización piramidal que, si sales al interior del país, puedes identificarlos fácilmente en un restaurant, la calle, o entre funcionarios públicos.

Cuando van a EU sí se preocupan porque el gobierno de aquel país tiene mayor capacidad de reacción ante la delincuencia organizada; sí, están lejos de agarrar a todas y a todos, pero han tenido grandes casos contra le red criminal de Sinaloa, de “El Chapo” y “El Mayo Zambada”; recientemente los han tenido contra “zetas”, “Cártel del Golfo”, y “El Mencho”; aunque tienen muchos del lado norteamericano, pero no abarcan lo suficiente como para deshacerse de esa amenaza de seguridad hemisférica.

Como no cooperan adecuadamente con las autoridades mexicanas y de otros países, no se dan abasto, más allá de la cooperación represiva, en la que sí son muy eficaces; “se casan con García Luna, Cienfuegos, con quien sea, sin importar que sean ángeles o demonios, pero no tienen una política de cooperación judicial adecuada, de intercambio de evidencias.

Han llegado a crear una importante cooperación con la Unidad de Inteligencia Financiera, UIF, del Dr. Santiago Nieto, pero a la hora de presionar a la Fiscalía mexicana para hacer avanzar los casos conjuntos, no lo hacen adecuadamente, y “prefieren bajar la cabeza y aceptar la recomendación del departamento de estado para no crear mucho ruido y no generar conflictos”.

Cuando EU ejercía presión en Colombia, y habían quitado visas a funcionarios, incluido al presidente, y a la delincuencia organizada se le había considerado “terrorista”, igual que en la Unión Europea; la presión internacional sobre Colombia fue mucho más fuerte para deshacerse de ese cáncer, lo cual ayudó finalmente a ese país, porque esa delincuencia organizada de los noventa, era ya insostenible. “Al ser considerados ‘terroristas’ los grupos criminales, como deberían ser clasificados los mexicanos, especialmente “zetas”, “cártel de Sinaloa”, y el del “Mencho, CJNG”, podrían recibir la misma presión aplicada a Osama Bin Laden.

La crítica al gobierno americano es que no se ve esa presión, no tanto del presidente Biden, sino de los fiscales, jueces, o policías; o sea, en México siempre se buscó la “reglita” … y después tienes a los agentes de la DEA retirándose y trabajando al día siguiente como consultores de Genaro García Luna, creando un conflicto de interés; todo ello ha debilitado mucho la cooperación con México y que la han vuelto inútil. “Decenas de millones de dinero en ‘planes Mérida’ tirados a la basura, y a la corrupción; regalados a García Luna, a Cárdenas Palomino, pero que no han hecho ningún tipo de efecto”.

La experiencia colombiana

Recordó el Dr. Buscaglia que la historia de EU con Colombia fue de ‘cooperación civil’, “olvídate del Plan Colombia”, que fue una historia de relativo éxito con cortos circuitos, pero la de México ha sido un total fracaso por los intereses económicos, comerciales, que prevalecieron. Bastaba con que Peña Nieto o Calderón tiraran a los norteamericanos o canadienses un sector minero, financiero, o que les diera cotos de inversión extranjera sin competencia económica para obtener grandes ganancias monopólicas, y con eso se quedaban los americanos tranquilitos; en parte es corrupción política ‘legalizada’ de ambos lados, porque esas mismas empresas que llegaban a México y hacían lo que querían, iban después a EU a financiarle las campañas a los políticos que tú ves en la Casa Blanca”.    

– De hecho, en México no hay una estrategia conocida de lucha contra la delincuencia organizada…

– En primer lugar, no se reconoce lo que es “delincuencia organizada”; ahora tienes a todos estos expertitos y expertitas repitiendo que ésta se dedica a muchos temas, muchos mercados; sí, pero ¿qué hacen para destruir esas redes criminales que están en sectores legales mexicanos como la construcción, el turismo, financiero, casas de cambio, sector farmacéutico, para que no sigan siendo casinos de la delincuencia organizada?; a tal punto que reportes internacionales (“que no tienen nada que ver con mi trabajo”) han declarado que México es la Tercera Economía Ilícita más importante del planeta, después de China y Rusia.

“¿Qué hacer? Además de decir lo que tú y yo hemos dicho desde hace 15 años: que la delincuencia organizada se dedica a 23 tipos de delitos económicos y a cientos de negocios legales… Hoy, esta delincuencia organizada mexicana, a través de los expedientes, las causas penales que hemos revisado, tienen más del 70% de sus dineros sucios en los sectores legales empresariales. 

– ¿Tanto?

– ¡Tanto! Ya no los tiene solamente en cultivos de mariguana, campos de amapola; no, los tiene en la economía legal del país. Después de tantas décadas de negligencia en los gobiernos pasados, incluido este, hoy México tiene una economía legal mafiosa. “Muy buena decisión haber nombrado al Dr. Santiago Nieto, aunque solo puede denunciar con hechos, con descripciones, con datos; las pruebas las tiene que buscar el Fiscal Alejandro Gertz Manero, para obtener un procesamiento penal que incluya políticos, empresarios legales y a muchos de los amigos del poder, sociedad civil y a los sicarios.

El pacto político de impunidad mafioso del Congreso y del Poder Ejecutivo, agrede, a sabiendas, y ha ahogado a la Fepade, a cargo de José Agustín Ortiz Pinchetti, para que no pueda actuar como por ley debería hacerlo; por lo cual México difícilmente dejará de ser un ‘casino de la delincuencia organizada mundial’.

El académico, egresado de la facultad de derecho la Universidad de California en Berkeley, relató que, en conferencia ante el parlamento de Italia y el Congreso de Argentina, en noviembre de 2020, llegó a denunciar que el tráfico de “medicamentos legales”, ligados a la Industria Farmacéutica, se encontraba en manos de la delincuencia organizada, y que es mucho más rentable que el tráfico de cocaína o heroína. “Hoy, ese tráfico de medicinas no psicoactivas que tú ves en las farmacias, ha hecho que México se encuentre inundado de productos farmacéuticos falsos, marcas, alteración de productos médicos. Actualmente el 70% de las muertes por drogas psicoactivas han sido por sobredosis de drogas legales en EU, una estadística legal del gobierno americano.

“El presidente Andrés Manuel López Obrador, quiero pensar que es un buen hombre, me encantan sus discursos sobre pobreza: ¿a quién no le gusta escuchar que el hombre se preocupe por los pobres?; el problema es que no vas a resolver estos ríos de sangre con solo la “preocupación”, o “discursos” sobre el tema o tirándoles más dinero de manera sesgada. Lo que tienes que hacer es crear más programas en los que, cuando desmantelas a la delincuencia organizada, ayudes al mismo tiempo con esos bienes decomisados a las personas de más alto riesgo, que son millones de víctimas en México”.

Aseguró que la Fiscalía General de la República es un cero a la izquierda, y no sirve más que para realizar conferencias de prensa agresivas, insultantes hacia la democracia y hacia los críticos. “Si no cambia de rumbo el presidente López Obrador, va a pasar a la historia como otro presidente fagocitado por la corrupción y la delincuencia organizada. Esperamos que eso no suceda”.

– Sobre la militarización en México, ¿Cuáles son los escenarios de riesgo que usted vería?

– Las únicas instituciones funcionales que le operaban a los presidentes, al actual y el previo, para llevar adelante una misión con cierto nivel de competencia, era el Ejército. Y cuando no lo podía hacer, como sucedió en octubre del año pasado con el hijo de “El Chapo”, es porque se metieron los políticos a limitarlo. Ante una situación como la vivida en esa época en Culiacán, el Ejército hubiera mandado a miles de elementos con apoyo aéreo, satelital, de neutralización cibernética a todo tipo de teléfonos, e inmediatamente hubiesen neutralizado la situación, pero se los limitó.  

El Ejército y la Marina son las instituciones más competentes comparado con las otras instituciones mafiosas, como las policías, los estados; los órganos de inteligencia son otro cero a la izquierda como la Fiscalía, y fueron destruidos en la época de Fox y no se recuperaron adecuadamente.

El Ejército está cada vez más desgastado por las violaciones masivas a los derechos humanos, por problemas de corrupción en sus diferentes áreas. A su interior hay una mezcla de gente a favor y en contra para seguir metiéndose en esta cloaca mafiosa, y cada vez pide un precio más alto para resolverle la historieta a estos políticos incompetentes.

Más alto en protección contra acusaciones y en cuanto a sus roles institucionales en la vida económica y social mexicana. Lo vimos con el caso Cienfuegos. Esto ha llevado a militarizar a la mafiocracia mexicana y, cuando tú militarizas a una mafiocracia, terminas como en el caso de Egipto, donde ahora un general ocupa el cargo de la presidencia y que, en el caso de México, dice la experiencia internacional, va terminar por aumentar el autoritarismo político.   

La política se ha transformado en un negocio como Silicon Valley; se han equivocado de profesión, como siempre se lo decía a Marcelo Ebrard “Te confundiste de profesión, deberías ser empresario”. Canadá tiene un enorme tráfico ilegal de drogas sintéticas, de migrantes hacia EU, además de problemas de contrabando, pero tú no tienes a los gobiernos municipales canadienses capturados por la delincuencia organizada; tampoco fosas comunes, colgados en los puentes ni a políticos como Javier Duarte.

El hecho de que los gringos demanden “porquerías”, no quiere decir que Canadá sea también mafiocracia. No le podemos echar la culpa a los gringos; tienen culpa de muchas cosas, pero no de que los políticos mexicanos sean corruptos; tampoco de que exista un “Mayo Zambada” que controle la vida institucional de 17 Estados de la República. 

Respecto a Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán, y sus “pruebas” de la presencia de la delincuencia organizada en las pasadas elecciones, “le doy una recomendación gratis: si él va a la CDMX con esas mismas denuncias, pero en la otra mano lleva una auditoría de los últimos diez años de cómo ha financiado sus campañas, realizada totalmente gratis –filantrópicamente– por mis equipos, como lo hicimos con la Fepade, y acepta esto, yo voy a ser el primero en promover sus denuncias”.

– La pandemia ¿Qué impacto ha tenido en la actuación de las organizaciones criminales?

– Las ha fortalecido porque en lugares muy pobres donde no habían estado antes; cuando comenzó el covid-19, la población desesperada acudió a la delincuencia organizada por seguridad: mascarillas, gel para las manos, test, medicina preventiva; hasta han llegado a tener vehículos con médicos enviados a zonas marginadas por “El Mencho”, “los de Sinaloa” y “El Mayo Zambada”. El poder de la delincuencia organizada –por la ausencia del Estado– es hoy mayor por el lado del tejido social.

– Sobre la participación de la delincuencia organizada en las decisiones políticas ¿Cuál es su opinión?

– La delincuencia organizada no tiene ideología, no es de izquierda ni de derecha, es una empresa criminal que se mete a la política para proteger sus negocios, y en la medida en que lo hace y les brinde más negocios, como participar en contrataciones públicas para construir carreteras, y lavar dinero, lo seguirán haciendo. “En algunos países como México y Afganistán, no puedes separar a la delincuencia organizada de la política”.

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