• Usan a niño de pecho para robar
  • Lo mató por no echarse una cerveza

SOLO EN MÉXICO

Brenda Fonseca

Dicen que como los mexicanos no hay dos y es que no existe nada  mejor para elevar el ego de una mujer, que pasar frente a una obra en construcción y recibir chiflidos y finos piropos; por cierto, un saludo a mis amigos albañiles del Fraccionamiento Real Alcalá, en Tecámac, Estado de México. Prosigo, lo que no se vale, es que te agredan física o verbalmente, por ello, un grupo de mujeres se organizó para acosar a un acosador, sí así cómo lo lee, ante la falta de resultados de las autoridades, las damiselas hicieron un plan para darle una sopa de su propio chocolate a un maniático sexual motorizado, a quien ahora traen a salto de mata y cuidadito con que lo agarren, pues las bravas mujercitas advirtieron que ni Dios lo salvará de recibir un escarmiento de las autodenominadas “Acosadoras anónimas”. Esta historia tiene lugar en Acatzingo, Puebla, donde desde hace varias semanas, un depravado sujeto que viaja en motocicleta, eso sí muy galante y perfumado, se acerca a las damitas que caminan solas por la calle y tras preguntarles la hora, aprovecha esos segundos de distracción para meterles la mano entre las piernas y tocarles salve sea la parte; las afectadas, en la mayoría de los casos, quedan paralizadas sin saber qué hacer, por lo que el acosador gana importantes instantes para meter el acelerador y huir. Pese a que este “Manolarga” tiene más denuncias que un político al término de su sexenio, las autoridades ni se inmutan, tanto que jamás acuden al lugar donde las ofendidas son agredidas física y verbalmente. Por ello, mujeres de todas las edades (pues este sujeto no respeta raza, credo, ni condición social para toquetearlas), organizaron esta “cacería de brujas” o brujo mejor dicho, para ello se invitó a las féminas de Acatzingo a portar un silbato, el cual deben accionar al ser víctimas o sentirse acosadas por algún hombre; hecho lo cual todas las “señoras-señoritas” que estén en las cercanías deben acudir en su apoyo, para detener al acosador y meterle mano más que un gobernador al erario. Bueno, el plan es ambicioso, pero no ha rendido fruto, así que para esta hora el hábil y conspicuo manoseador, es más buscado que el Chapo Guzmán. Así que “ojo” señores, pa’ que se anden con cuidado, no sea la de malas que los terminen confundiendo con el “Acosador acosado”.****  No sé si es porque ya ni para una pistola les alcanza, pero los ladrones de hoy se sirven de toda clase de artimañas para  despojar a sus víctimas de sus pertenencias y es que en antaño nadie hubiese imaginado que un niño de pecho sería un arma letal para robarle a un anciano, pero así, tal cual ocurrió en la calle Riva Palacio de Papantla, Veracruz. El agraviado de 78 años de edad y de quien se omite su nombre, narró a las autoridades que acudieron en su auxilio, que al salir de una tiendita, observó a dos mujeres que venían caminando en su dirección, una de ellas lo comenzó a agredir verbalmente, mientras su acompañante lo golpeaba, por lo que como pudo escapó, siendo metros adelante que se percató que ya no traía cartera, ni teléfono celular. Lo que este septuagenario mañoso no contó es que, según testigos, una de las mujeres mostraba parte de su seno mientras amamantaba a su bebé, por lo que al hombre de la tercera edad, casi se le salen los ojitos como personaje de caricatura, al ver cómo el chamaco desayunaba; momento que aprovechó la madre para señalarlo ante la gente que pasaba por el lugar como un voyerista, mientras la acompañante de esta mujer tundía al anciano con el biberón; el asunto es que en la rebatinga, ambas le robaron hasta la risa. Los policías tardaron tanto en llegar al lugar de los hechos, que para entonces las mujeres ya estaban tan lejos, que el niño en lugar de mamila seguramente ya le estaba entrando a las cervezas. **** Y ya que hablamos de “chelas”. Un hombre estará preso el resto de sus días, por matar a un sujeto a quien ni conocía, simple y sencillamente porque no quiso tomarse una cervecita con él. Fue la noche del domingo, en la junta auxiliar de Tlalcruz de Libres, Pahuatlán, Oaxaca, cuando Esteban “N” estaba solo y su alma echándose una cervecita en la banqueta, así que no dudó en invitarle una a un hombre que pasó por este lugar, sin importar que ni lo conocía, pero este lo rechazó y siguió su camino, lo que enfureció a Esteban, quien después de decirle: “A mí nadie me desprecia”, le metió un tiro por la espalda, cayendo muerto en el acto. Y así, mientras el cuerpo de su víctima yacía en el suelo, Esteban ni se inmutó y a pesar de que la policía llegaría en cualquier momento, siguió tomándosela antes de que se le calentara, es más, dicen que cuando la patrulla se estacionó, solito y sin poner resistencia se subió al vehículo oficial, eso sí, sin soltar su caguama. **** En fin, esto pasa SOLO EN MÉXICO.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí