Los Pozos de Carlos Pozos

Estimado lector, quiero pedirte un favor: Que a cinco días de las elecciones de este domingo 6 de junio, te des 4 minutos para razonar por quién vas a sufragar, y te solicito al leer esta columna te preguntes a ti mismo: ¿qué pierdo si no voto? o bien ¿qué gano si voto? y ¿de que soy responsable?

Por desgracia somos un país aun con complejos, pues el neoliberalismo, en cuyo nombre se demolieron instituciones y se condicionaron conciencias y la mentalidad de casi todos los mexicanos, para hacernos creer en un modelo que se convirtió aspiracional: ser rubios, “porque es la raza superior”, mientras que la realidad y nuestros orígenes nos recuerda con sólo vernos, que la mayor parte de los mexicanos somos morenos, de la raza de bronce.

El color de piel si determina el futuro de una persona, porque en México, ser blanco ayuda considerablemente. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la proporción laboral de personas de tonos claros comparada con la de personas de tonos más oscuros es de 2 a 1 en distintas áreas.

No lo digo yo, lo dicen las cifras, que hablan y nos muestran que mientras 6% de la población mexicana de 18 a 59 años con tono de piel más clara reporta ser director, jefe o funcionario, sólo 2.8% de las personas con la tonalidad más obscura alcanza esos puestos.

Son pocos los “morenos” que tienen escaños profesionales, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación, y si de profesionistas y técnicos hablamos, los “blancos” representan 21% de la población ocupada, mientras que los “morenos” aglutinan al 12%. Y en los trabajos administrativos y de ventas, es la misma cosa.

Te preguntarás ¿por qué todo esto de morenos y blancos?, pues nada más porque los rubios, los güeros, los fifís –esa es la élite de los gobernantes de los neoliberales-, son los que siempre nos han dominado desde siglos atrás y luego con la dictadura perfecta con el PRI en el poder, un partido hegemónico que nos desgobernó durante más de 70 años, cuando cada seis años engañaban a todos con la esperanza, a los de abajo, a los morenos, esperando una verdadera transformación cada seis   años.

Ahí están los apellidos de su linaje: 1976-1982, José López Portillo y Pacheco; 1982-1988, Miguel de la Madrid Hurtado; 1988-1994, Carlos Salinas de Gortari; 1994-2000, Ernesto Zedillo Ponce de León; 2000-2006, Vicente Fox Quezada; 2006-2012, Felipe Calderón Hinojosa y 2012 a 2018, Enrique Peña Nieto. Pero hay mucho más nombres en la historia del presidencialismo en México.

Hasta 2018, México tenía y arrastró el hiperpresidencialismo, con la concentración del poder en la figura del Presidente de la República (EPN), quien tenía el control de su partido tricolor en las dos cámaras, y la influencia en las decisiones del poder judicial porque él los nombraba.

El poder presidencial en la Cuarta Trasformación, goza en estos dos años y meses de una mayoría calificada en la Cámara de Diputados, para poder impulsar las reformas que corrijan el desmantelamiento del gobierno que estuvo al servicio de la iniciativa privada nacional y extranjera.

Recordemos que hasta hoy, el Presidente, a través de los legisladores del partido Morena y sus aliados, tiene asegurada la mayoría calificada en la Cámara de Diputados (66% de los votos), no así en el Senado, en donde sólo tiene mayoría simple (más del 51% de los votos), lo que le permite aprobar cambios a las leyes, pero no hacer las reformas constitucionales que pretende para corregir el rumbo.

Un dato: cabe señalar que la estructuración de un poder presidencial fuerte se gestó por vez primera en el juarismo y se consolidó en la dictadura del porfiriato. Y fue hasta la administración de Carlos Salinas de Gortari, que el PRI, tenía el control en las cámaras.

Estamos a cuatro días de que el Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, pueda pasar a ser un “hipopresidente”; y por ello un Jefe del Poder Ejecutivo débil y sin las atribuciones para negociar con el Congreso. Así lo pronostican el cártel de las encuestas de los conservadores y sus comentaristas, ideólogos, intelectuales orgánicos y periodistas de la otrora prensa oficialista. Y ese es el objetivo que se señala en documento conocido como BOA –Bloque Opositor contra Andrés-. Por eso es tan importante tu reflexión y tu decisión a votar y refrendar o anular lo que cambiaste en 2018. El poder lo tienes tú en tu credencial del INE.

Les pido que todas y todos recordemos que fue el ahora Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien derrotó al PRI, al PAN, al PRD y terminó con una estela de “hiperpresidentes”, que gozaban de poderes de facto por encima de la Constitución. Pero el poder neoliberal quiere que haya un “hipopresidente”, con una debilidad estructural frente al Congreso. Y al carecer de una mayoría calificada le impida hacer las reformas constitucionales que anunció en la segunda mitad de su administración y con ello pone en riesgo el proyecto de la 4 T, que representa a los “morenos”, a los de abajo, a los pobres, a los proletarios, a los campesinos, a los indígenas, a los pescadores, a los artesanos, a los obreros, a los maestros, a los estudiantes de escuelas públicas, a nuestros migrantes en Estados Unidos y en todo el mundo, a los pequeños y medianos empresarios y comerciantes, todos ellos la mayor parte de tez “MORENA”.

Es ya la recta final del proceso electoral intermedio más importante de la historia de nosotros los mexicanos y está en riesgo político la planeación estratégica de la 4T, pues si pierde la mayoría calificada, Andrés Manuel López Obrador perderá la capacidad para enmendar la Constitución. La elección de 500 diputados será clave para definir el rumbo del gobierno de López Obrador en lo que resta del sexenio. ¡Así de claro!.

Es por ello que te pido 4 minutos para tu reflexión y decidas a quién le vas a dar tu voto y sobre todo, decidas si quieres: Hiperpresidente o un Hipopresidente que destierre el neoliberalismo como lo señala el libro Breve Historia de Nuestro Liberalismo de Rafael Lemus, en su introducción “incluso hoy, cuando al fin gobierna en el país una administración que se declara abiertamente antineoliberal, el neoliberalismo continúa inamovible, en el centro: es el estado de las cosas, la obstina forma del presente” … Y hasta aquí con Los Pozos de Carlos Pozos, y amigo lector si deseas que le haga tu pregunta al Presidente de México en la conferencia de prensa “mañanera”, por favor házmela llegar al correo: capopozossoto@gmail.com vía twitter a: @carlospozossoto, o bien, visita nuestro portal www.lordmoleculaoficial.com, así como también puedes ver mi Canal Lord Molécula Oficial en YOUTUBE, Facebook, Instagram. Ahora también en mi página WEB www.lordmoleculaoficial.com Y si está en tus posibilidades hacer una pequeña donación… Gracias y hasta mis próximos Pozos!!!

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