Por José Sobrevilla

No se usted, pero a este reportero, sí le sorprendió que desde 2009 que desaparecieron la compañía Luz y Fuerza del Centro, LyFC, al pasado 2020, la Comisión Federal de Electricidad, CFE, para hacer el trabajo de los despedidos, ha contratado a un total de 6 mil 660 empresas. Únicamente en 2020 la compañía que dirige Manuel Bartlett contrató a 278 de ellas para atender la zona de la extinta LyFC; y, desde su extinción, el promedio de trabajadores que han laborado en la zona de Luz y Fuerza asciende a 13 mil 826 hombres; esto sin considerar los que trabajan para las 6 mil 660 empresas contratistas.

Tal vez usted también lo desconocía, pero en la zona que cubría LyFC, la CFE se ha convertido en una empresa que contrata empresas privadas, y estas son desde Mitsubishi Electric de México, SA de CV; ENL REN Energi SA de CV; GTD Elektro Technik, SA de CV; Schneider Electric México, SA de CV; Cooper Power Systems LLC, y otras; aunque también hay las que vienen del interior de la República como Constructora de Obras y Proyectos Eléctricos de Michoacán, SA de CV; Construcciones y Mantenimiento Eléctrico del Sureste, SA de CV; Ingeniería y Construcciones Eléctricas de Puerto Escondido, SA de CV; Electrificaciones y Teleconstrucciones del Norte, SA de CV;  e Ingenieros Eléctricos de Poza Rica, por mencionar algunas.

“El colmo del cinismo”, asegura Mario Flavio Benítez Chávez, ex trabajador del SME y catedrático de Economía de la UNAM, es contratar empresas que se dedican a líneas aéreas, cables subterráneos, Transformadores, o a subestaciones, como Instaladores Maniobristas Subterráneos, SC de RL de CV; Redes Aéreo Subterráneas Industriales y Residenciales, SA de CV, entre otras. Estas son algunas de las 6 mil 600 empresas con más de un contrato dedicadas a hacer lo que antes hacía LyFC, y esto solo tiene un nombre “privatización”.

“Esto no es recuperar la soberanía eléctrica”, ha denunciado en video dirigido a sus compañeros de gremio el también autor de “SME, la otra historia”.

Asegura que sí es posible regresar a una empresa pública; porque “no queremos ser parte del contratismo, del outsourcing, o de esas 6 mil 600 empresas; buscamos recuperar el sector, trabajar, ser parte de la guerra por la electricidad a favor de la nación. El gobierno tiene una deuda moral con el SME. Solo se requiere poner orden al interior de CFE y evitar la gran corrupción. Cooperativa no, contratación colectiva sí”.

Generadora Fénix, y los negocios de Martín Esparza

No solo lo ha dicho Jorge Sánchez García, muchos de sus compañeros de gremio lo aseguran también “Martín Esparza Flores (quien hoy –05-05-2021– cumple años), se aferra al poder para continuar con el legado de corrupción de Felipe Calderón y Peña Nieto; y para ello se ha valido de fraudes y violaciones a los derechos de los trabajadores”. El cargo que actualmente ostenta como Secretario General es ilegal e ilegitimo y le fue otorgado por la Secretaría del Trabajo de la Cuarta Transformación.

La primera vez que solicitó la toma de nota le fue negada por impugnación en el proceso de elecciones, pero la segunda se lo dieron el mismo día que la solicitó, “Acto peculiar por la celeridad que la autoridad responsable realizó a su favor”, mismo que logró por el contubernio con la Dirección General de Registro de Asociaciones dependiente de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, como dijimos en anterior columna[1] y, agrega Sánchez García, “desacatando la política del presidente Andrés Manuel López Obrador”.

Cada vez son más las voces que señalan que antes de que desapareciera LyFC, por cuatro años, los trabajadores del SME ignoraban que la empresa donde laboraban sería disuelta y permitiera a su “líder” convertirse en empresario y formar una cooperativa. Únicamente Martín Esparza y sus incondicionales lo sabían; por ello, después de su desaparición, siguieron recibiendo las mismas prestaciones que algunos perdieron cuando renunciaron a sus derechos como trabajadores y fueron liquidados.

Lo difundió Proceso, entre otros, “Esparza Flores negoció prebendas para sus familiares e incondicionales que iban desde pensiones vitalicias, afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el mismo sueldo pactado cuando trabajaban en Luz y Fuerza, antes de desaparecer LyFC, dejando a su suerte a 16 mil 599 trabajadores que se negaron a ser liquidados”.

El portal Sinembargo, que dirige Alejandro Páez Varela, llegó a exhibir “documentos de los trabajadores opositores al Comité Central del SME en el que demuestran que tanto el líder como 25 de sus miembros fueron beneficiados con la extinción de Luz y Fuerza, al ser incorporados como integrantes del Consejo de Administración de Generadora Fénix, además de que Esparza se convirtió en socio cooperativista y secretario general del SME”[2].

De Generadora Fénix, formada en octubre de 2015, 40% de las acciones pertenecen al SME (léase Martín Esparza) y 9% sus extrabajadores, está aliada con la empresa portuguesa Mota-Engil, de la cual tiene participación la cooperativa Luz y Fuerza y, según el mencionado portal, “Generadora Fénix le venderá energía al gobierno federal por 25 años con el plan de construir más generadoras de electricidad y comercializar energía cuando se abra el mercado eléctrico”

De acuerdo con la nota de Guadalupe Juárez (Contrarréplica Puebla 28/07/2020) Generadora Fénix, Mota Engil México, la conforman Mota-Engil y Grupo Prodi, donde durante el mandato de Enrique Peña, Mota Engil obtuvo licitaciones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, además de contratos por más de 13 mil 608 millones de pesos, y proyectos como la construcción de la línea 1 y 2 del Tren Eléctrico de Guadalajara, las autopistas Cardel-Poza Rica y Tuxpan-Tampico, y la autopista Siervo de la Nación, entre otras.

Generadora Fénix ha interpuesto una serie de amparos contra la reforma eléctrica de López Obrador. El último (Expediente 128/2020) fue levantado en el juzgado de Distrito en materia administrativa. El actor: Generadora Fénix, S.A. promotora de inversión de capital variable; demandado: Secretaría de Energía, amparo directo “En contra de la política por recuperar la soberanía energética del gobierno de la República”. El proceso inició el 08 de junio de 2020 y cuenta con 52 notificaciones.

En su discurso, Esparza ha llegado a afirmar que está con Andrés Manuel López Obrador, que es nacionalista, pero la empresa que formó de la mano con Mota-Engil, la trasnacional portuguesa consentida de Peña Nieto, es la que está metiendo amparos en contra de la política de López Obrador.

Comenta el profesor Mario Flavio Benítez Chávez que han enviado a Luisa María Alcalde una carta en la que le explican esto y solicitando que se reponga todo el proceso, porque su lucha no se limita al aspecto gremial, ni siquiera sindical, es una lucha por recuperar la energía eléctrica para toda la nación; la renacionalización de la industria eléctrica, pero Martín Esparza marcha en sentido contrario.


[1] https://noreste.net/jose-sobrevilla-mantiene-sme-denuncia-de-contubernio-esparza-stps-i/

[2] https://puebla.contrareplica.mx/nota-Los-escombros-sobre-los-que-se-construyo-la-empresa-de-Martin-Esparza-202028713 consultado el 04.05.2021

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí