Por José Sobrevilla

El ejercicio de las mañaneras es riesgoso para la institución presidencial. La siembra de preguntas para comprometer al presidente es un fantasma que recorre los umbrales de Palacio Nacional y, no más de uno –consciente o inconscientemente– se habrán prestado para ello. Los tiempos actuales de campaña, lo sabe el Ejecutivo, son propicios para que por todos lados le lleguen temas envenenados que encumbren o denuesten algo, o a alguien. Su ingenio y habilidad para detectarlos le han funcionado en más de algún momento, pero indirectamente siempre se le podrían colar muchos.

Los intereses, no siempre periodísticos, son la letra de cambio que, en muchos sentidos, han movido los temas de las preguntas de las conferencias de prensa y, ahora que se han removido las cenizas del asunto Florence Cassez por el llamado “montaje” donde participaron entre otros el conocido ex periodista de Televisa (innombrable para alguna legión de twitteros) y quien en su tiempo salió ya a disculparse públicamente, saca a la luz muchas teorías que tienen al borde de la libertad a un personaje de aquella historia llamado Israel Vallarta. ¡Pueden liberar a un verdadero secuestrador! advirtió a este corresponsal Max Morales, abogado especialista en liberación de víctimas de secuestro. “El asunto de los reportajes de Loret contra el presidente, puede moverlo a tomar una decisión equivocada”, añadió con preocupación.

¡Cuéntame!, le dije.

Como tú sabes, fui abogado de Ernestina Sodi, la hermana consentida de Thalía y, recordaras también que a Laura Zapata y a Ernestina las secuestraron en 2002. Poca gente sabe que los secuestradores se equivocaron porque pensaron que Ernestina era amiga de Laura Zapata, pero no. Ellas se enemistaron porque, para liberarse primero, Laura traiciona a Ernestina.

Después, Ernestina me pide investigar a sus secuestradores y, al paso de un año doy con ellos. Una vez encarcelados, después de varios años, cierto día, una pareja de jóvenes de la Policía Federal, PF, le hablan a “Tina” para decirle que creían saber ya cuál había sido la ruta que tomaron los secuestradores para llevársela, y “queremos checarla con usted para ver si damos con la casa de seguridad”.

Aclara Morales que ellos, la PF, en aquellos tiempos, tenían un mecanismo al que llamaban “Compartibilidad”; esto es: unos investigan y otros hacen el operativo, de tal forma que nadie tiene el conocimiento total del asunto.

Ernestina le llama y cuenta la petición de los judiciales, y le dice “No quiero ir sola, acompáñame”. Hicimos el recorrido en un “Chevy” y, cuando estábamos más o menos por Tláhuac, los policías le dicen “a juzgar por lo que usted nos ha dicho, por los vibradores, creemos que por aquí debe estar la casa de seguridad.

“No le vaya a pasar lo que nos pasó en el caso de Florence Cassez”, dijeron los jóvenes judiciales.

– ¿Pues qué pasó? Pregunta “Tina”.

– Estábamos reconstruyendo el trayecto, igual que con usted y, en el momento que estábamos en unos vibradores, la señora a la que habían secuestrado, volteó rápido y nos dijo: “Ese que está pasando ahorita fue el que me secuestró”.

Vuelven a subir al auto para dar seguimiento a la camioneta. Resulta que el que iba en ella era Israel Vallarta y lo vieron meterse al rancho “Las Chinitas”, allá por la salida a la carretera a Cuernavaca. De ahí, contaron los oficiales de policía, cuando hicieron el operativo e irrumpieron en la casa, se llevaron la sorpresa de que había una señora y un niño secuestrados; pero al terminar el operativo, la señora les dijo: “El jefe de la banda se acaba de ir”, agregando que “también estaba con él una mujer de acento extranjero” que igualmente se había ido acompañándolo.

Fueron por ellos y regresan a las 4 pm con los dos. Fue en ese momento que le comunican a Genaro García Luna y a Luis Cárdenas Palomino.

Por aquellas fechas, en su trabajo, la policía no había dado buenos resultados y los secuestros estaban al alza. Fue así que le hablaron tanto a Televisa como a Canal 13 para decirles que acababan de hacer un operativo y salvar a una señora y un niño secuestrados.

Todos habían quedado de acuerdo en repetir el operativo después de las seis de la mañana, haciéndolo como si se acabara de realizar. “Si tu analizas los videos del caso, vas a ver que Israel Vallarta está con suéter un poco grueso, y Florence con una manta, ambos recargados en una camioneta de la AFI, pero no participaban de la recreación.

Jurídicamente, en los operativos de secuestro, siempre se lleva a un Ministerio Público, MP, quien se encarga de hacer la grabación del mismo, y que en la jerga jurídica le llaman “reconstrucción de hechos”, absoluta y legalmente autorizado y avalado por el juez del MP. Antes, la más conocida reconstrucción de hechos había sido la del caso de Colosio, tanto en Tijuana, Lomas Taurinas, como en el reclusorio.

¿Qué pasó después? Como Florence Cassez era ciudadana francesa, la embajada de Francia contrata a un abogado penalista mexicano que resultó ser hijo del ex gobernador de Veracruz Agustín Acosta Lagunes, Agustín Acosta Azcón, quien al tomar como eje de la defensa que se había tratado de “un montaje”, aunque jurídicamente se llama “reconstrucción de hechos”.

Fue así que, por presiones de índole político-diplomático, porque el presidente de Francia tenía problemas, porque se quería reelegir, o bien dejar al candidato a quien él le apostaba, etcétera. “Acuérdate que estábamos a punto de romper relaciones si no liberábamos a Florence”; comentaba el abogado, e incluso, se decía que Florence tenía un tío muy allegado al presidente francés, y finalmente terminaron soltándola.

Todos nos preguntamos, dijo el abogado, ¿Por qué se mete la secretaria de gobernación Olga Sánchez Cordero? Ahora que toca el tema el presidente. Ella es de política interna, pero está de metiche apoyando al presidente; y tampoco él tendría que meterse mediáticamente pero quiere minimizar al otro (Loret). A tu colega José Reveles le hicieron llegar, la familia de Vallarta, un expediente donde dice que realmente lo golpearon (a Isael Vallarta) que inventaron, etcétera… yo respeto mucho a Reveles, pero Florence y Vallarta sí son secuestradores. 

No tengo información de que hayan matado a ninguno de sus secuestrados, pero realizaron casi diez secuestros. Florence estaba procesada solo por dos o tres casos de secuestro, pero la dejaron libre y no respondió por los otros dos, en los cuales también participó. Vallarta igual, hasta ahorita lleva tres o cuatro y le faltan otros seis.

La familia de Vallarta ya encontró eco porque ahorita la trae el presidente contra Loret; pero van a cometer una injusticia hacia las demás víctimas y van a dejar un mal precedente porque Vallarta y Florence sí son secuestradores.

Lo que realmente debe proceder es que, si realmente hubo alguna alteración, repetir su declaración preparatoria y todo, pero hay víctimas a las cuales ellos perjudicaron. Es más, Vallarta era cliente de un primo mío porque cada rato compraba coches y les ponía llantas, rines y todo con el producto de los secuestros ¡Gastaba a lo bestia!

Israel Vallarta no participó en la reconstrucción de los hechos porque él no estaba en el momento que encontraron a la señora y el niño en la casa, pero la señora informó que se acababa de ir y por eso fueron por él; a eso se le llama “cuasi-flagrancia”.

– ¿Cómo puede asegurarse que tanto Israel como Florence son realmente secuestradores?

– Nadie ha puesto en tela de juicio que en ese operativo rescataron a esas dos personas. Se habla de que la representación carecía de fundamentos, según ellos, pero nunca que la señora y el niño estaban secuestrados y se les agarra en flagrancia. Hay algunos casos que están pendientes, cometieron varios secuestros, unos en Guadalajara y otros aquí. Es más, en los expedientes, la misma secuestrada señala que la que era más sanguinaria era Florence, la francesa.

Lo que están tratando de hacer es que, si Florence salió con el argumento de la “recreación”, y la familia de Vallarta busca aprovechar la coyuntura, el criterio de oportunidad. En lo que se están basando es que esa recreación fue ilegal y no es cierto, está fundamentada legalmente; lo que pasa es que son pocas las que se hacen. Las más recordadas es, además de la de Colosio, la del asesinato de Posadas. Jurídicamente se llama “reconstrucción de hechos” y es válido.

No es justo que quieran engañar al presidente y comprometerlo a liberar a un verdadero delincuente, solo por el coraje que le trae tanto a Loret como Brozo.

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