• El Presidente respondió a las críticas por no meterse al agua para atender a la población
  • “Si no cerrábamos esa compuerta, Villahermosa se hubiese inundado”, aclaró

Redacción

Ciudad de México, lunes 16 de noviembre del 2020.- El Presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que le dolió haber optado por inundar las zonas más bajas de Tabasco, durante el desfogue de la Presa Peñitas, para evitar que se inundara la Ciudad de Villahermosa en su totalidad, y en consecuencia, se afectará a un mayor número de la población.

Durante la onferencia matutina a medios, que encabeza en Palacio Nacional, el titular del Ejecutivo Federal explicó: ¿Por qué esta situación de optar entre inconvenientes, que a mí me duele mucho?, porque no ha habido un buen control de las presas, que si lo va a haber ahora”, anticipó.

Explicó que en la Presa Peñitas, hay una compuerta que no se había cerrado en 12 años, “se cerró para quitarle agua a Villahermosa, y esto significó más agua por el Río Samaria hacia la zona baja, que son las zonas de las comunidades indígenas de la zona de la Chontalpa, pero medimos que se iban a ir las agua a estas comunidades”.

“Si no cerramos esa compuerta, Villahermosa se hubiese inundado, hablamos de más gente que por la corrupción vive en las zonas más bajas, porque se les dio permiso de construir en vasos regulares e íbamos a tener muchos más afectados, esa fue la decisión”.

Justifió que la liberación de agua, no fue  como en otras ocasiones, pues el volumen de descarga fue menor, y que por esa razón, se optó por cerrar la compuerta.

Añadió, “yo he estado pendiente, y sí, hay inundación en Jalpa, en Nacajuca, pero no mayor, y estamos ahí atendiendo a los damnificados, tenemos albergues, la zona más crítica es Centla, porque es una zona muy baja que está, incluso, abajo del nivel del mar; hay comunidades, lo constaté ayer, como Sarlat, Allende, Guerrero, Cuauhtémoc, Jalapita, toda esa zona está muy inundada, estamos hablando de un metro, dos metros de agua en las casas”, detalló.

López Obrador refirió que la gente está siendo atendida en los albergues que se encuentran listos, “hay cocinas, se va a apoyar siempre con alimentos, con medicinas, se les van a reparar los daños, se les va a entregar recursos para sus enseres, sus muebles, camas, refrigeradores, estufas, lo que hayan perdido; a todos, a todos los damnificados, y vamos a atender el problema de fondo”, prometió.

Criticó que sus opositores digan en redes sociales, que no se metió al agua en sus recorridos por Tabasco, “ahora me dicen… ¡haber mójese!: No me puedo mojar nada más por la foto, no, estoy haciendo lo que me corresponde, eso ayuda más, y le digo a mis paisanos, nada más para tomarme la foto y me enfermo y… ¿qué se gana?”.

El Jefe del Ejecutivo espetó a sus críticos, “ni modo que no guarde la sana distancia, que  me enferme de COVID-19, pues tampoco, no. estoy pendiente, es mi corazón el que les doy, son mis convicciones… no soy un farsante, le tengo amor al pueblo, no soy fifi, entonces, tengo que cuidarme”.

Refirió que por el hecho de haber nacido en esas tierras, “desde niño padecí inundaciones y más tarde, como Director del Instituto Nacional Indigenista (INI), de Tabasco, me metía con el agua hasta el pecho para ayudar a mis paisanos”.

Finalmente, reiteró que dentro del plan integral que ya elabora su administración, “vamos a adquirir dragas porque un problema serio es que están azolvados completamente los ríos de las zonas bajas, entonces, por eso el agua no escurre, no corre, la barra de Frontera, que es la principal barra del país, porque es el río más grande de México, el Río Usumacinta, que se junta ahí con el Grijalva, está azolvada, hay un tapón”, concluyó.

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