LOS POZOS DE CARLOS POZOS

Carlos Marín Martínez, no tienes porqué insultar a los mejores amigos del hombre que son los perros, a quienes utilizas de ejemplo y sostienes que “Ni a los perros se les puede pedir que sean incondicionales”, pues ahí te equivocas, pues debido a su propia naturaleza, los caninos son fieles –por lo general– a quien los cuida y les da de comer, como en algún momento a ti Marín, fuiste cobijado por los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto –hechos que están periodísticamente comprobados– a quienes adulaste hasta el servilismo. Y no quiero decir que tú si, como un perro, porque es ofender a los canes. ¡Y ellos, los perros ¿qué culpa tienen?!

Me reservo el derecho de réplica, que de conformidad con la ley reglamentaria del artículo 6º Constitucional, en materia del derecho de réplica, párrafo primero, en cuyo segundo capítulo, artículo 2, establece el derecho de toda persona a que sean publicadas o difundidas las aclaraciones que resulten pertinentes, respecto de datos o informaciones transmitidas o publicadas por los sujetos obligados, relacionados con hechos que le aludan, pero tengo el derecho de manifestar lo siguiente:

El 30 de septiembre de 2020, el periódico El Universal publicó la entrevista firmada por Teresa Moreno titulada “Ni a los perros se les puede pedir que sean incondicionales: Carlos Marín”, donde el columnista de Milenio Diario espeta que “El Presidente quiere que se ‘moleculice’ el periodismo y que sea tan despreciable como el que le hacen los youtubers en las mañaneras”, utilizando mi persona para estigmatizar un trabajo digno y respetable que muchos compañeros hacen, no sólo de las conferencias mañaneras, sino de todo un sistema de comunicación que no necesariamente busca adular o ser condescendiente con el discurso presidencial, pues solo trabajo para ser respetado como yo respeto a otras opiniones.

Pero, ¿sabes? no haré uso a este derecho que me confieren las leyes mexicanas, y opto por escribir desde mi humilde columna este texto, en respuesta a tus declaraciones en la entrevista titulada “Ni a los perros se les puede pedir que sean incondicionales: Carlos Marín”

Comienzo recordando que, como creo que los viste cuando estudiaste en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, -en donde yo estudié la Maestría en Periodismo Político- que para ejercer el periodismo –argumentaba Ryszard Kapuscinski, en su libro Los cinco sentidos del periodista–, “Hay que ser, ante todo, buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias…” y tú Carlos Marín Martínez estás lejos de ajustarte a esta noble definición del periodista, historiador, escritor, ensayista y poeta polaco.

Baste recordar que en diciembre de 2012 la Suprema Corte de Justicia de la Nación desechó de manera definitiva e irrevocable la demanda por daño moral que presentara él como director general editorial y Milenio Diario contra el historiador Lorenzo Meyer y MVS Radio, por los comentarios que sobre la ética periodística de Carlos Marín hiciera el prestigiado doctor el 21 de junio del 2010 en Noticias MVS.

Como es sabido, la trayectoria periodística de Marín se ha caracterizado por un ejercicio donde, más que los hechos desnudos y la información despojada de ornatos, se han impuesto los escarnios, las diatribas, felonías y descalificaciones. Llegando a extremos de traicionar a sus propios amigos, como fue el caso de Vicente Leñero, su antiguo mentor y maestro, a quien robó sus apuntes para sus clases en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y que conformaron el libro “Manual de Periodismo”, del cual Leñero accedió a darle el 80% de los derechos con tal de que –para cada edición– cambiara los ejemplos. “Se lo restregué en la cara, que fue mejor negocio para él que para mí”, comentó Don Vicente Leñero en 2014 en entrevista para Playboy.

Para esto, el autor de Los Albañiles ya había llevado a Marín a Excélsior, donde gracias a su recomendación fue colaborador habitual de Últimas Noticias de Excélsior, y posteriormente a la revista Proceso donde llegó a trabajar más de 22 años y de donde salió –según Marín– por ‘diferencias irreconciliables’ con don Julio Scherer.

Al respecto Ricardo Sevilla ha publicado (Palemón/22 de enero 2020) que “Muchos entendieron las discrepancias, incluso la crítica y el desacuerdo entre ambos periodistas (don Julio Scherer y Marín); pero pocos comprendieron la virulencia con la que Carlos Marín decidió lanzarse en contra de su viejo amigo Julio Scherer, uno de los hombres que, junto con Leñero, le había abierto de par en par las puertas de Excélsior, de Proceso y, más aun, de su casa y de su amistad”.

Tampoco olvidemos que en diciembre de 2019, en su columna “Asalto a la razón”, y que muchos en el gremio periodístico conocemos como “Insulto a la razón”, Marín defendió a Genaro García Luna igual que en el programa “Con los de enfrente”, donde afirmó que “No existe vivo ningún periodista respetable afectado por García Luna”, y cuando le mencionaron el nombre de Anabel Hernández, la descalificó inmediatamente llamándola “pésima periodista” y la acusó de “conspirar para asesinar a García Luna”, e incluso desestimó las amenazas de muerte que pesan sobre ella y que la tienen fuera del país.

Esa señora (Anabel Hernández), aseguró, “delataba el domicilio de García Luna para que lo asesinaran y es pésima periodista. No tiene calificaciones, la toman como periodista y es una farsante evidente”, se atrevió a considerar. Carlos nuevamente te equivocas pues la colega Anabel Hernandez, está reconocida internacionalmente con las mejores credenciales, a diferencia tuya Marín.

En fin, dedicarle más espacio a este personaje, es desperdiciar el tiempo de los lectores; sólo baste decir que a este modelo del periodismo, sus críticos lo consideran (malquerientes los llama él), como un viejo periodista que ha abandonado el decoro y volcado totalmente hacia la ‘comentocracia’; que escribe y opina desde el protagonismo, la frivolidad, el fanatismo, la desproporción, la diatriba y, sobre todo, el oportunismo, como bien afirma Ricardo Sevilla. Es “Un pequeño dictador” como lo llamó en algún momento Julio Hernández López, Astillero, o “Una especie de bufón de los que mandan”, como lo calificara Federico Arreola, su ex compañero de Milenio.

¿El Presidente quiere que todos los periodistas sean como Lord Molécula? Le cuestionó Teresa Moreno, y él responde:

—“Quiere que se moleculice el trabajo periodístico y se vuelva tan despreciable como el que le hacen los youtubers en las mañaneras, que se dedican a lamerle los pies (Brozo lo ha dicho de otra manera menos elegante). El Presidente ha tenido el pésimo gusto –continúa Marín– de decir que quiere lealtades ciegas como si no supiera que la relación entre periodistas y el poder público ‘si no es crítica es lacayuna, deleznable’. “La incondicionalidad no se les puede pedir ni a los perros”.

La expresión “Lamerle los pies” (al Presidente), no sólo es humillante sino que involucra un atentado contra mi sobre nombre e integridad como profesional del periodismo –pese a quien le pese– ya que, como él, he venido ejerciendo esta noble profesión desde hace ya muchos años y en distintos medios, por lo que me reservo la posibilidad de ejercer legalmente en su contra mi derecho a salvaguardar mi nombre.

Calificar de que si no es crítica es lacayuna y deleznable la comunicación que realizan mis compañeros periodistas digitales, es una temeraria afirmación y que tiene además de las implicaciones legales ya mencionadas, la obligación de emitir, ante las autoridades correspondientes, las pruebas de rigor, ya que pareciera que lo que busca es que todos ataquemos al Presidente para ser coherentes con su particular forma de entender el ejercicio periodístico.

Cuando dice que “Ni a los perros se les puede pedir que sean incondicionales”, allí –reitero- te equivocas y no metas a estos nobles seres vivos, porque ahora que se les quito el bozal a los voceros de los conservadores, gritan escupen y hasta rabia tienen, si de hablar de perros se trata.

Les recuerdo a mis colegas que es un derecho individual incuestionable tener o no simpatía a un sistema, persona o creencia, por ello conduzcamos con respeto. Y como dice otro periodista profesional, Pepe Cárdenas, “hasta en los perros hay clases” recuérdalo estimado Marín, lo dice un legítimo periodista como José. …Hasta aquí con Los Pozos de Carlos Pozos, y amigo lector si deseas que le haga tú pregunta al Presidente de México en la conferencia prensa “mañanera,por favor házmela llegar al correo: capopozossoto@gmail.com vía twitter a: @carlospozossoto, o bien visita nuestro portalwww.lordmoleculaoficial.com así como en puedes ver en mi Canal Lord Molécula Oficial en YOUTUBE, Facebook, Instagram. Pero ahora en mi página WEB www.lordmoleculaoficial.com Y si está en tus posibilidades hacer una pequeña donación….Gracias y hasta mis próximos Pozos!!!

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